Noticias , Saltillo, Coahuila, Lideres

Carlos Robles

¿ Clandestinos ?

He sostenido durante mi vida periodística, que no hay negocios negros dizque clandestinos y que si estos se abren y trabajan en determinados municipios sea de Coahuila u otra Entidad del País, siempre estará metida la mano de un mando policiaco e inclusive hasta de un alcalde o funcionario de primer orden cercano a la primera autoridad local.

Mi Columna

¿ Clandestinos ?

Por Carlos Robles Nava

He sostenido durante mi vida periodística, que no hay negocios negros dizque clandestinos y que si estos se abren y trabajan en determinados municipios sea de Coahuila u otra Entidad del País, siempre estará metida la mano de un mando policiaco e inclusive hasta de un alcalde o funcionario de primer orden cercano a la primera autoridad local.

Por el momento, los Municipios coahuilenses en los que en los últimos tres a cuatro meses se han “descubierto” más jugadas, palenques con peleas de gallos o perros o carreras de caballos dizque “clandestinas”, han sido San Pedro de las Colonias y Castaños, sin que esto quiera decir que en otros lugares de estas mismas tierras coahuitlecas no los haya.

Solo para demostrar que en el funcionamiento de esos antros o como se le quieran llamar todo  es tan claro y trasparente que para empezar los jefes superiores o de medio mando policiacos, están tan enterados, lo demuestra el que las autoridades de esa jurisdicción proceden al cierre posteriormente dos o tres meses después de que iniciaron sus actividades.

Un ejemplo lo es por el momento lo sucedido en la cabecera Municipal de Castaños, localizado en la Región Centro y colindante con Monclova, cuando por tercera ocasión en los dos últimos meses ha sido clausurado en tres ocasiones.

En cada cierre oficial ha participado la Policía Estatal, cuando es infantil que después de la colocación de los sellos de clausura, ninguna autoridad vuelve a supervisar si se respeta o no la clausura, “enterándose” de la violación de los sellos por “casualidad”, repitiéndose la historia hasta tres ocasiones.

En San Pedro de las Colonias, allá en la Región Lagunera de Coahuila, igual en los últimos tres a cuatro meses, elementos policiacos estatales y municipales han “clausurado” más de tres palenques o pistas de carreras de caballos.

En los alrededores de Saltillo, precisamente en las cercanías del ejido “La Rosa” donde domingo a domingo hay carreras de caballos con fuertes apuestas de dinero.

Habrá los que no vean nada de malo en el funcionamiento de esos palenques, pistas de carreras u otros lugares en donde el delito y problema son las apuestas, además de las altas cantidades de bebidas embriagantes que se venden, la presencia de gente con armas “enfuscadas” o sea sujetas al cinturón y menores de edad.

Nadie que se dedique a algunos de los “negocios negros” mencionados, le va invertir en su instalación si antes aunque sea “apalabrado” con el jefe de la poli, el comisariado y hasta el mismo alcalde del municipio, no “cierra” un trato o negocio para trabajar.

Las frases comunes son de quien recibe la lana, entre otras las más comunes se escuchan las de “hay nomas tengan cuidado que no se haga tanto alboroto”; “váyanse tranquilones para que no tengan pedo”; “si viene algún oficial de la Policía díganle que hablen conmigo”, etc.

Quienes nos dedicamos a la reporteada y dentro de nuestra trayectoria tuvimos a cargo las fuentes policiacas, nos dimos cuenta de entre otras artimañas, algunas de las frases mencionadas. ¿ Por qué reinciden ?, justo por lo mismo como iniciaron el negocio, por el dinero ya invertido, por lo que dejan pasar algunas semanas y vuelven a la reapertura del antro o centro de apuestas.

Si nos preguntamos sobre las repetitivas clausuras por grupos policiacos diferentes ya sea en jerarquía, jurisdicción o nivel o grado de corporación, es por lo mismo o sea la lana, pues aunque hay sus excepciones todos quieren y desean estar en el negocio de la danza de las corruptelas que hay en el funcionamiento de esos dizque negocios “clandestinos”, que insistimos, lo son solo de palabra para las autoridades y la clientela que arrastran las apuestas. (www.intersip.org)