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Carlos Robles

Como en Saltillo

La semana pasada, un violento sujeto residente de Frontera, Coahuila, tras su separación de su ex esposa, en represalia aprovechó las primeras horas de la noche para entrar subrepticiamente a la vivienda donde la mujer se encontraba dormida y rocío su cuerpo con gasolina prendiéndole fuego resultando con quemaduras en el 90 por ciento de su cuerpo.

Mi Columna

Como en Saltillo

Por Carlos Robles Nava

La semana pasada, un violento sujeto residente de Frontera, Coahuila, tras su separación de su ex esposa, en represalia aprovechó las primeras horas de la noche para entrar subrepticiamente a la vivienda donde la mujer se encontraba dormida y rocío su cuerpo con gasolina prendiéndole fuego resultando con quemaduras en el 90 por ciento de su cuerpo.

El criminal de esta cobarde acción huyó y se desconoce su paradero, mientras su mujer fue trasladada a Monterrey a un hospital especializado en atención a quemados, en donde se le internó por la gravedad de su estado físico.

Más tardó en llegar a Monterrey la infortunada mujer de nombre Karina Yuvisela Sánchez Montañez, que un grupo de vecinas inició un “boteo” o sea colecta de dinero, en las carreteras que convergen a Castaños, así como en diferentes puntos del interior de esa población pertenecientes a la Región Centro.

El lastimero pretexto de la pedidera de recursos en las vías públicas, lo hicieron “almas caritativas” con las frases de que “Karinita, es muy humilde y no tiene con que costear los gastos de su hospitalización”.

Y como no toda está perdido en nuestro Coahuila, no faltaron las y los condolidos que empezaron a echarle monedas y billetes a los botes cooperando así para la atención médica de la infortunada mujer.

A los 5 días de los sucesos y en que se inició el mencionado “boteo” los medios de comunicación entrevistaron Mayra Crissel,  hermana de la víctima y dijo que Lidia Delgado, vecina y amiga de su madre, le enteró se hacía una colecta para ayudar a su hermana Karina Yuvisela, además de que constantemente llegan a su domicilio personas diciendo que están colaborando para los gastos de la pobre mujer convertida en tea humana.

Expresó Mayra Crissel: “Ha llegado mucha gente a mi domicilio para decirme que nos han ayudado, pero yo no he recibido nada y ahora me entero que hasta número de cuenta han abierto para solicitar donaciones supuestamente para ayudar a mi hermana”.

Para mayor referencia de estos hechos, se da el número de cuenta de una tarjeta con el número 4766-8401-3493-2792 para que los depósitos se hagan en cualquier tienda de conveniencia, preferentemente Oxxo, señalando la denunciante como cabeza de “esas falsas Marthas las piadosas” estar lucrando con el dolor humano a una mujer de nombre Rosalía Reyes.

Este es y será uno de los múltiples casos en que se aprovechan y se exhiben las necesidades del prójimo para lucrar vilmente y sin compasión del dolor ajeno.

Cosa semejante y hartamente parecida sucede lo mismo en Saltillo que en Torreón y otras ciudades de Coahuila, en donde para explotar y abusar de la bondad de las y los creyentes de esas o falsos redentores, hacen negocios redondos.

Sirva de ejemplo lo anterior para que las autoridades municipales justifiquen la obligación y cumplimiento que todo pedigüeño por muy noble que sea su causa, solicite permiso al Municipio para implorar la caridad pública, cualquiera que sea la razón o motivo.

Las autoridades de Saltillo, no andan erradas ni como vulgarmente se diría, orinando fuera de la olla o bacinica al exigir como lo marca el reglamento respectivo, antes de hacer una buena o mala colecta en bien o mal del prójimo, es indispensable solicitar un permiso.}

Alberto Xicoténcatl Carrasco, responsable de la “Casa del Migrante”, ha alertado a los coahuilenses de la presencia de falsos migrantes que pululan por Saltillo pidiendo para “continuar su viaje” recomendado no apoyar con dinero a los supuestos centroamericanos apostados en los cruceros de circulación.

Esos remedos o falsos migrantes cargan además de enorme mochila sobre sus espaldas, una manta enredada en su cintura o sobre los hombros y algunas bolsas más, que resultan todo un estorbo para treparse y viajar en la parte superior de los vagones del tren conocido como “la bestia” que los identifica como falsos migrantes. (www.intersip.org)