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Carlos Robles

La misma cantaleta

No conozco de los 38 municipios de Coahuila, pero de manera particular a los de mayores dimensiones o proporciones desde poblacional hasta económico, que cuente con una verdadera Dirección o Departamento de Protección Civil.

Mi Columna

La misma cantaleta

Por Carlos Robles Nava

No conozco de los 38 municipios de Coahuila, pero de manera particular a los de mayores dimensiones o proporciones desde poblacional hasta económico, que cuente con una verdadera Dirección o Departamento de Protección Civil.

Los existentes y si me equivoco pido me lo refuten, tienen tan escaso personal humano y lo peor una total carencia de unidades motrices para movilizarse a efecto realizar las respectivas supervisiones de constancia si se cumple en determinadas empresas, preferentemente las dedicadas a la construcción para constatar si cumplen con la más mínimas normativas de protección a sus trabajadores, en particular aquellos que son asignados a tareas desde “las alturas” que es más frecuente en el área de obras materiales.

En la mayoría de los casos y Coahuila lo ha revivido repetidamente, los más desprotegidos son los trabajadores en obras que no son dotados de arneses o cinturones de seguridad que obliga la ley al trabajar a determinadas alturas.

Registrándose también tragedias porque pese a que se les entregan, no utilizan ni se ponen los utensilios mencionados que pueden salvarles la vida o evitarles lesiones mortales al caer de determinada altura, esto por la ausencia en la inspección en las construcciones.

La última víctima por esa falta de supervisión de las autoridades municipales de Protección Civil, fue en Saltillo cuando un menor de edad que desempeñaba trabajos de albañilería a una altura de once metros en el parque industria La Amistad, cuando se encontraba en la construcción de una nave industrial.

Gustavo, el infortunado de 17 años de edad, cuando sucedió el fatídico percance no contaba con ninguna protección o medida de seguridad, es decir, arneses o cinturones apropiados y recomendados por las autoridades federales del trabajo para ese tipo de labor.

Ninguna de las respectivas autoridades a quienes corresponde supervisar las medidas de seguridad ha informado sobre la responsabilidad de la empresa que contrato a Gustavo, tampoco si conforme a la ley se protegió a su familia y en fin de todas las obligaciones y requisitos de toda empresa al contratar a un menor de edad o bien, aunque se trate de trabajadores de mayor edad.

Este año, lo mismo en Torreón que en Saltillo así como en Monclova, se han registrado otros incidentes similares aunque no todos de funestas consecuencias, pero si víctimas de la falta de equipo de seguridad porque no se los proporciono el contratista o porque no quisieron usarlo y falto verificación sobre el cumplimiento de protección por parte de las autoridades respectivas.

Seguimos incurriendo en los mismos errores cometidos años atrás en que no existían las unidades municipales de Protección Civil, no solo en la dotación o falta de uso y vigilancia de que todo trabajador que lo haga “desde las alturas” se proteja aunque no faltan los trabajadores “renegones” que aseguran que los cinturones y arneses son mucho estorbo, que no lo dudo, pero de que salvan vidas, claro que lo hacen o en infinidad de casos evita que las heridas sean de mayor importancia y consideración, igualmente es una verdad, pero las medidas o métodos preventivos por algo se instituyeron, ¿no?.

Cada vez es más repetitiva esa canción y pretexto infundado de rechazar el uso de los utensilios protectores, como igual es el argumento de algunas autoridades municipales para no contar con un verdadero departamento o dirección de protección civil que olvidan que su función no es todo ni termina con andar verificando si los negocios, particularmente los restaurantes tienen salidas de emergencia, extintores, señalamientos de las rutas de evacuación, etc., que, por cierto, ni en eso se cumple, remediando todo con el clásico pedimento de “te voy  dar pa´tus chescos y pon que todo está en regla”. (www.intersip.org)