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Guillermo Robles

No hay que olvidar a los 49

Es muy lamentable que cada vez que se acerca el mes del Día del Niño, no solamente se acuerden tanto autoridades como sociedad recordatorios de la importancia del mes de abril, empero, pasando la fecha todo vuelve a la normalidad, es decir, la falta de conciencia y responsabilidad sobre todo por parte de quienes presumen ser vigilantes y protectores de la comunidad pero sobre todo de muchos pequeñines los dejan nuevamente en el olvido así como sus campañas de vigilancia que solamente son aprovechados como un chispazo recordatorio de que existen.

OPINIÓN

Por Guillermo Robles Ramírez

No hay que olvidar a los 49

             Es muy lamentable que cada vez que se acerca el mes del Día del Niño, no solamente se acuerden tanto autoridades como sociedad recordatorios de la importancia del mes de abril, empero, pasando la fecha todo vuelve a la normalidad, es decir, la falta de conciencia y responsabilidad sobre todo por parte de quienes presumen ser vigilantes y protectores de la comunidad pero sobre todo de muchos pequeñines los dejan nuevamente en el olvido así como sus campañas de vigilancia que solamente son aprovechados como un chispazo recordatorio de que existen.

              Hace seis años que un incidente en nuestro país dejó marcado con la huella de dolor e indignación de los mexicanos al darse cuenta de la serie de irregularidades de cómo operan éstos centros que prestan un servicio a la comunidad haciendo creer que la confianza de dejar depositado la vida de nuestros hijos están seguros con ellos y fue precisamente hace seis años algo que durante mucho tiempo antes y después muy a pesar de la tragedia continúan operando.

             Un descuido de las autoridades y falta de atención, en el rubro de la educación parece que nada más se acuerdan cuando alguna tragedia sucede, como fue el 5 de junio del 2009, en el incendio de la guardería “ABC” de Hermosillo y dicha tragedia cobró la vida de 49 niños.

            Durante ese periodo, la indignación de la gente hizo que las autoridades se movieran y empezaron a buscar como cacería de brujas todas aquellas guarderías que no cumplieran con las normativas de seguridad para clausurarlas o que se regularizaran, pero ésta movilización no fue solamente en aquella entidad sino fue a nivel nacional.

            Lo mismo ocurre con todas aquellas universidades “patitos”, que prevalecen en toda la república ofertando carreras que ni siquiera existen para profesar aquí en México.

            No hay autoridad que en éstos momentos, realice una búsqueda de éste tipo de negocios ilícitos, porque posiblemente no son reflectores suficientes para posibles votantes, y nada más están enfocados a darle difusión a aquellos decomisos grandes de droga y captura de capos para poder justificarse que se está haciendo algo. Pero tampoco olvidemos que el lucrar con la educación también es un negocio ilícito y de igual manera afecta a la sociedad.

            Aparte de la tasa de desempleo tan grande que existe en el país, y dado las circunstancias de que la mayoría de los egresados se dedican a otra actividad diferente a la que estudiaron. Ninguna autoridad ha querido ver éste problema de fondo, es decir, no se ha hecho una valoración a nivel educativo en donde se pueda llevar a cabo una investigación para ver cuáles son las necesidades que requieren el sector empresarial, y poder regular las ofertas indiscriminadas de carreras que se saben que no existen oportunidad de trabajo.

            En todos éstos años además que no se ha podido castigar como se merecen los irresponsables de esta tragedia, el único avance que se ha tenido en un trozo de papel y tinta fue la sugerencia más no obligatorio dentro de las regulaciones en alguna normativa de autoridad la contratación de seguros de incendio y responsabilidad civil para que opere cualquier guardería.

            ¿Qué es lo que hace falta para que las autoridades reaccionen y hagan algo al respecto? ¿Será necesario que suceda otra tragedia donde se cobren vidas de niños y niñas? Solamente son recordados los 49 como una fatal tragedia aunque continua la falta de vigilancia permanente por parte de las autoridades comenzando con Protección Civil de cada localidad para evitar otro accidente que lamentar y aunque no es la mejor manera de honrar tan dolorosa pérdida y ni tampoco se hará justicia pero al menos se puede salvar una alma ante negocios irregulares.    (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org