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Carlos Robles

A “chiflar” los Onappafos

Tarde, pero por al fin, después de 25 años consecutivos de inundar a México de chatarra y contaminación con la entrada ilegal de millones de vehículos sin el pago de impuestos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, declaró inexistente la entrada de los “chocolates” o “chuecos” protegidos con amparos otorgados por Jueces Federales de Distrito, tras una serie de artimañas para favorecer a los dirigentes de las diversas negocios creados como ONAPPAFA, Unión Democrática Campesina, FRENOS y otras más.

Mi Columna

A “chiflar” los Onappafos

Por Carlos Robles Nava

Tarde, pero por al fin, después de 25 años consecutivos de inundar a México de chatarra y contaminación con la entrada ilegal de millones de vehículos sin el pago de impuestos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, declaró inexistente la entrada de los “chocolates” o “chuecos” protegidos con amparos otorgados por Jueces Federales de Distrito, tras una serie de artimañas para favorecer a los dirigentes de las diversas negocios creados como ONAPPAFA, Unión Democrática Campesina, FRENOS y otras más.

La S.C.J.N., invalidó 54 amparos existentes para la importación de vehículos usados bajo el esquema de amparo, quedando claramente establecido que toda importación de unidades motrices usadas se realizará, sin excepción, bajo decreto, pero definitivamente habrán de pagar los impuestos que marcan las normativas de Hacienda o el Servicio Administrativo Tributario.

Para tener estimación del crecimiento de este negocios de unas cuantas organizaciones y que trabajaban con el escudo de “para proteger el patrimonio de los más fregados”, entre octubre del 2005 y febrero del 2015 se contrabandearon o sea entraron sin pago de impuestos, 7 millones de unidades motrices, preferentemente autos y camionetas pick up, sin faltar coches de lujo, autobuses, tractores o cabinas para tráileres, etc.

En octubre del 2014 la S.C.J.N., declaró constitucionalmente válido el decreto que regula la importación definitiva de autos usados, por lo que es inexistente la entrada de “chocolates” bajo amparo.

Resultaba totalmente incongruente que mientras México a través de las dos últimas décadas fue convirtiéndose en un país de grandes alcances en materia automotriz, dando trabajo a millones de mexicanos, por otro lado, entraban millones de unidades chatarra que además de contaminar representaban mucha inseguridad, pues infinidad de vehículos que sin placas y protegidos con una calcomanía se utilizaron para atracos de todo tipo, esto sin considerar la creación de más empleos.

El siguiente paso que dará la Suprema Corte de Justicia de la Nación, es invalidar 15 amparos aún existentes y que están en “pelea” entre las máximas autoridades de justicia y los abogados contratados por los “onappafos” a quienes acaban de mandar “chiflar a la loma” con esta tremenda y mortal estocada.

Los amparos concedidos a los “onappafos” fue gracias a la compra de conciencia de no pocos Jueces de Distrito, es por ello que, repetimos, aunque demasiado tarde, la S.C.J.N., esta actuando y acaba de aplicar castigo sin goce de sueldo al juez, José Daniel González Vargas y suspendió a un juez de distrito más, tratándose de José Neals Vargas y cinco secretarios.

Ese grupo judicial de malos mexicanos fue el que aprobó el 80 por ciento de los amparos protectores de los “onappafos” que permitieron ilegal e improcedentemente los millones de unidades motrices usadas sin el pago de impuestos.

Además, la Administración General de Aduanas, canceló nueve patentes a igual número de agentes aduanales que importaron vehículos usados sin permiso previo.

Al margen de todo lo anterior, el Servicio Administrativo Tributario, SAT, hizo más severa la regulación para importar vehículos usados exigiendo un certificado de exportación que la aduana estadunidense tarda tres días en expedir y en el que especificará que el vehículo no es robado o siniestrado. La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, estima que en los últimos años de los “chocolates” o “chuecos”, cinco mil son unidades robadas en los diversos Estados cercanos a la frontera con nuestro país.

Solo para tener un parámetro de la afectación que por años hicieron los “onappafos” a la industria automotriz nacional, por cada dos unidades nuevas vendidas, entra una usada e ilegalmente.

Una meta de la industria automotriz es emparejar las estadísticas con Argentina y Brasil, que por cada mil habitantes 20 compran vehículo nuevo, mientras que en México de cada mil, solo diez compran unidad motriz nueva. (www.intersip.org)