Monday, 22/4/2019 | 12:08 UTC-5
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Lo que hay atrás del arte taurino

Después de que nuestra entidad se convirtiera en el tercer estado en donde el Congreso  de Coahuila prohibió las corridas de toros al aprobar la iniciativa anti taurina. Para un grupo minoritario de ciudadanos consideraban las fiestas bravas como un acto de crueldad hacia los animales, sin embargo para otro grupo mayoritario consideran que aparte de que se está pisando el ejercicio de la libertad de los ciudadanos, también existe una industria detrás de ello en donde genera trabajo y economía a la ciudad.

OPINIÓN

Por Guillermo Robles Ramírez

Lo que hay atrás del arte taurino

Después de que nuestra entidad se convirtiera en el tercer estado en donde el Congreso  de Coahuila prohibió las corridas de toros al aprobar la iniciativa anti taurina. Para un grupo minoritario de ciudadanos consideraban las fiestas bravas como un acto de crueldad hacia los animales, sin embargo para otro grupo mayoritario consideran que aparte de que se está pisando el ejercicio de la libertad de los ciudadanos, también existe una industria detrás de ello en donde genera trabajo y economía a la ciudad.

             En lo personal y sin ser un fanático de la corrida de toros considero que la decisión del Congreso del Estado fue errónea y hasta resulta ilógico, porque fue precisamente a través de los toros como trascendió a nivel mundial la existencia de Saltillo, Coahuila, en el mundo de la tauromaquia.

La tierra del maestro de maestros, Fermín Espinoza “Armillita”, no puede estar sin fiesta brava.

             En España, Portugal y en   Centro América y en toda la América del Sur, el maestro Fermín Espinoza, propició con su arte y valentía, además del señorío que ésta tierra fuera mencionada por los amantes a la más bella de todas las artes y fiestas.

            La fama del que fuera llamado uno de los monstruos del toreo, por sus proezas, según las crónicas taurinas, fue en los años treintas.

            Por esa época, el maestro Fermín Espinoza “Armillita”, arrasó con los mejores diestros de España y fue también por esa década se propició una pugna entre los toreros de México y España que se denominó el Boicot del Miedo.

            Fermín Espinoza marcaba la pauta entre toreros de la categoría del Juan Belmonte, Lorenzo Garza, Lorenzo Castro “El Soldado”, Jesús Solórzano y Silverio Pérez.

            La entrega y valentía que diera fama al maestro de Saltillo, debe perdurar en la tierra que lo vio nacer.

            No hay que dejar que muera la fiesta de los toros tras una iniciativa de ley antitaurina en Coahuila, que detrás de su propósito existen otros intereses de cacería de brujas y venganzas políticas por la falta de apoyo de los empresarios para algunos grupos políticos los cuales no convencieron en su momento las razones del apoyo económico y por tal negación el ataque detrás de la curul de las iniciativas como instrumento perfecto para renegociar o hacer venganza.

            La fachada ante la sociedad para la aprobación de esa iniciativa de ley es la justificación de terminar la falta de respeto y cuidado de los animales. El supuesto combate con el abuso en contra de la vida y un ambiente saludable para el equilibrio del medio ambiente, es la bandera con la que camina la ley antitaurina.

            Protagonismo y fama es lo que se busca por medio de una legislación que todo en apariencia cuenta con más firmas acarreadas de las que se dicen, aunque sí es un grupo pequeño de los cuales estarán de acuerdo pero no lo suficiente para la justificación de ser.

            Si con ese mismo ímpetu y respaldo que se dice tener detrás la ley antitaurina, se le diera seguimiento y fortalecimiento a leyes que actualmente existen para la protección de animales, pero por desgracia no existe la logística para llevarlos a cabo, como desde el buscar el ingreso para la creación de nuevos departamentos o fortalecimientos de los mismos para supervisar todos aquellos rastros clandestinos que muy lejos de cumplir con las normativas sanitarias el matadero de esos animales hace de los verdugos a personas cada vez más sanguinarias y deshumanizadas.

            Existen muchas leyes para la protección de los animales que a falta de seguimiento o presupuesto, quedan ahí, plasmadas en un papel pero sin poderse llevar  a cabo por alguna razón u otra, pero al final es porque quién la pensó nada más lo hizo para justificar un sueldo o para llamar los reflectores de los medios de comunicación.

            Hay temas de mayor importancia que a la sociedad le interesa y necesita el total apoyo como es el de la seguridad nacional y en segundo término la constante preocupación laboral, es decir, la falta de empleos.

            Resulta ridículo en estar pensando en una ley antitaurina en estos momentos cuando estamos viendo que el crimen organizado y algunas sectas religiosas matan a personas de una manera que han superado a cualquier película de terror.

            No olvidemos que dentro de la sicología social, éste tipo de deportes como la taurina, lucha libre, futbol americano, soccer, entre otros en las que se agrupan personas de manera masiva, son necesarias para la sociedad no solo para la liberación y proyección del estrés, sino también para que el individuo pueda liberar su resentimiento en público a través de la agresión de estos deportes.

            Es mejor construir un mayor número de espacios donde se busque y encuentre éste mismo propósito y en el caso particular de los amantes de la fiesta brava ofrezcan una plaza de construcción con material sólido de concreto y dar seguridad a sus espectadores

            Los aficionados a los toros han exhortado a exgobernadores de la entidad para salir al quite, en términos taurinos, quiere decir, que le piden que se edifique una plaza con todas las comodidades que no ponga en riesgo la seguridad personal de los miles de amantes a la fiesta de los toros.

            Sin embargo aunque todavía no es publicado en el Periódico Oficial del Estado, empresarios de esta industria están solicitando una entrevista con el ejecutivo para que den marcha atrás a esta ley antitaurina para hacer entender que en las ciudades donde la fiesta brava ha sido parte de su historia y tradición, también ha sido una generadora de economía y desarrollo en el turismo sumándose una mayor afluencia de aficionados taurinos de las ciudades cercanas a Saltillo, tierra de toros por excelencia y donde no debe dejarse morir este arte por posiciones exhibicionistas y protagónicas, más que preocupar el maltrato de los animales y por qué no extender la prohibición a la charrería en donde los caballos que hacen sus trucos son forzados durante entrenamiento para la exhibición al público.(Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org

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