Tuesday, 24/4/2018 | 17:59 UTC-5
InterSIP Noticias

Caciquismo en la ciudad

Caciquismo en la ciudad

Post by relatedRelated post

OPINIÓN

Por Guillermo Robles Ramírez

Caciquismo en la ciudad

GUILLERMO ROBLES RAMIREZ

Cuando era niño siempre acompañé a mi abuela materna ir al centro para comprar cosas en el Mercado Juárez, de la ciudad de Torreón y muy a pesar de mi corta edad, recuerdo que mi abuelita siempre renegaba del mal servicio del transporte público.

Este siempre será un tema no solamente a discusión sino generalizado en todo México, puesto que a la fecha nunca he leído que la gente esté conforme a un buen servicio que brindan el transporte público, ni sus tarifas, o mucho menos las condiciones de sus unidades, eso sin considerar las innumerables colisiones en las que han participado por los cafres de sus choferes, así como atropellos y muertes por atropellar a una persona.

  Durante años las concesiones de trasporte público han tenido una serie de anomalías que no salen a luz pública por obvias razones y tampoco serán exhibidas en una solicitud de transparencia porque muchas de ellas se sabe muy poco de cuáles fueron otorgadas por relaciones de compadrazgo o políticas, de amistad o de pago por favores o “cuotas”,  permitiendo  que solo un grupo de familias se enriquecieran de manera fácil sin ponerle atención a las necesidades y crecimiento de las ciudades, provocando solamente contaminación, accidentes, y caos.

Existe muy poca información de quiénes son los dueños de estas concesiones, cuántas tienen por familia, o bien durante cuánto tiempo han prevalecido con dichos permisos creando un caciquismo porque no se sabe hasta cuántas unidades están circulando en cada ciudad.

Tampoco se sabe con exactitud si se encuentran operando todas aquellas concesiones porque es muy común que algunos las renten o vendan hasta por Internet.

Para ellos, el transporte público nunca será un buen negocio, siendo imposible vivir cobrando unos cuantos pesos o al menos esa es la constante queja por parte de los concesionarios.

Algo que es difícil de creer ya que como dicen por ahí, “negocio que no deja dinero, no es negocio” y, sin embargo, muy a pesar de sus quejas su rentabilidad habla por sí solo ya que las rutas nunca son planeadas estratégicamente sino son creadas conforme van creciendo las necesidades de la población o como se les van ocurriendo a los concesionarios, es decir, todo se hace conforme a como se va moviendo la gente colateral a sus trabajos.

También la duración de las concesiones tiene un tiempo de vigencia sin embargo se ha hecho de ellas vitalicias dejándolas hereditarias a la misma familia, sin hacer un ajuste o una revisión actualizando la información y aplicando la ley.

Aunque este medio de trasporte es muy necesario para la gente, el transporte público está obligado en teoría o al menos en papel, a muchas cosas, pero nadie los puede obligar porque luego amenazan con sus famosos paros, saliéndose siempre con la suya.

Este problema es de fondo, y estructural donde se requiere una logística comenzando con nuevas reformas de reglamento de tránsito, así como la depuración de las concesiones recogiendo todas aquellas que tienen familias que por años las han tenido y nunca han hecho algo pegado conforme a ley, sin lugar a dudas son los verdaderos caciques de cada ciudad del país. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org