Tuesday, 21/8/2018 | 0:14 UTC-5
InterSIP Noticias

¿Qué más nos falta?

¿Qué más nos falta?

Post by relatedRelated post

Mi Columna

¿Qué más nos falta?

Por Carlos Robles Nava

Carlos Robles Nava

A través de mí larga vida, gracias al Todopoderoso, he vivido infinidad de cosas, sobretodo cambios en las generaciones que van, si es que no se me escapa nada, cuando hace 70 años, los juegos infantiles eran la canica, el trompo, el balero, juguetes de madera y otras muchas cosas más que han quedado en el recuerdo.

Fueron esos tiempos en que teníamos que pedir permisos a nuestros padres para ir a una “tardeada” (de las 15 a las l9 o 20 horas) con todas las orquestas del mundo o sea los discos de acetato conocids igual como de “larga duración” por la cantidad de músicas que contenían.

Se vinieron los danzones, mambos, cha-cha-cha, el rock rol, el twis y otras innumerables modalidades, que sin ser “santos” tenían un comportamiento muy distinto a mucha de la música actual a lo más que llegamos era bailar de “cachetito” y eso era cuando ya la chava nos había dado el “si”.

Luego el uso de la minifalda que en esos años fue un escándalo para muchas madres de familia a cuyas hijas algunas lo hicieron a otras no se le dejó “lucir” las piernas con las faldas y vestidos arriba de las rodillas, que fue la moda de la minifalda. En los chavos se vino los pantalones el “puño” de elefante.

Por otro lado, en las salas de cine fue muy estricta la clasificación de las películas con desnudos o escenas calificadas en aquel entonces como pornográficas y no se escapaba a los encargados del cine dejar pasar a un menor de edad, además de cumplir con la disposición también para evitar una sanción económica.

En fin, hay una gran cantidad de cosas que fueron quedando en el olvido para darle entrada a otras costumbres más liberales y abiertas en todos los sentidos, por no calificarlas de libertinaje, pero además, se fue perdiendo el control que tenían papa y mamá sobre las hijas e hijos, los juegos infantiles e “inocentes”, etc.

Cubrí por cuatro años, fuentes policiacas y no viene a mi memoria que en esos años se haya registrado el hecho de un hijo joven haber dado muerte a su padre de una u otra manera, vaya ni siquiera una riña a manos entre hijo y padre o abuelo.

Fueron épocas en que antes que nada se imponía el respeto que se profesaba a los padres y adultos mayores de la familia o vecinos, inclusive sin conocerlos, simplemente por su avanzada edad a los chavos de muy ayer se les inculcó respeto a esas personas.

En estos años de la generación actual, han degenerado muchísimas cosas como la falta de respeto a quienes nos dieron la vida, abusos a menores de edad, pleitos entre padres e hijos y hermanos llegándose en muchos de casos a hechos sangrientos e inclusive a tragedias.

La drogadicción está a la orden del día por la facilidad de conseguir cualesquiera droga porque bien se dice con “dinero baila el chango o el perro”; estamos viendo como normal pleitos a golpes entre padres e hijos; la corrupción oficial y privada nos está inundando; no hay confianza en los cuerpos policiacos; los fraudes están a la orden del día; y un sinfín de atrocidades inimaginables.

¿ Que más nos falta?, es la pregunta preocupante. (www.intersip.org)

 

About