Thursday, 15/11/2018 | 9:01 UTC-6
InterSIP Noticias

No es cosa de disculpa

No es cosa de disculpa

Post by relatedRelated post

Mi Columna

No es cosa de disculpa

Por Carlos Robles Nava

crn-1024x1024

Los jerarcas de la grey católica, ya no sienten lo duro, sino lo tupido, por el abuso sexual a infantes de parte sacerdotes, pues no pasa aún el tremendo escándalo registrado en la República de Chile, donde suman cientos y hasta miles esos actos inmorales, cuando salió a la luz pública similar situación en Pensilvania, Estados Unidos.

Hasta ahora, en este último caso se han identificado a más de 300 sacerdotes que abusaron sexualmente de niños de seis diócesis, donde cuando menos mil menores fueros afectados.

El Papa Francisco, se ha esmerado y ha sido repetitivo en dar disculpas de parte de la Iglesia Católica sobre esos delitos, haciendo lo mismo con las pequeñas víctimas de Chile y la pregunta que se hacen no pocos católicos “¿es suficiente una disculpa?”.

Hay muchos cuestionamientos sobre estas inmoralidades por parte de sacerdotes católicos, particularmente por lo que hace a los razonamientos y motivos del porque las máximas autoridades de la Iglesia Católica, no pone en manos de la justicia terrenal a los que cometieron esas depravaciones que no fueron poca cosa sino consideramos que las víctimas de esos degenerados fueron criaturas que ven en los sacerdotes pureza y buena fe, es decir, “lobos vestidos de Caperucita” para que se acercaran a ellos los desafortunados pequeños.

Hasta ahora, las máximas autoridades católicas han mantenido silencio respecto a si una solución a esas aberraciones de que han sido víctimas miles de niños de todo el Mundo, sería retirar el celibato que se creó como una obediencia, castidad y humildad para los sacerdotes católicos y regresar a siglos y siglos del pasado en que los sacerdotes eran casados.

La abstinencia es buena o mala, es otra de las interrogaciones que envuelve a este problema que cada vez se destapa más y más.

Claro que en una proporción ínfima comparativamente a lo ocurrido en otros países, Coahuila y en particular Saltillo, Coahuila, no ha escapado a esas aberraciones o depravaciones y se ha tenido la complicidad de los jerarcas católicos regionales, al menos es comentario generalizado en ciertos sectores sociales.

Las poblaciones de todas las comunidades del Mundo, han crecido desmesuradamente y ha llevado consigo el que salgan a la luz degeneraciones que muy en el pasado existían, pero que por múltiples razones se mantenían ocultas.

Nuestra Iglesia Católica, debe ser la primera en abrir sus puertas para actuar contra los sacerdotes pederastas y no continuar tolerando y ocultando para convertirse en cómplices de esos sacerdotes porque en la medida en que se les proteja más, se reproducen más.

Soy católico desde mi infancia y lo seguiré siendo y esto que sucede en la religión que me inculcaron mis padres, particularmente mi madre, no será causa para renunciar a mi fe y mi creencia irrevocable. (www.intersip.org)

 

About