Thursday, 29/10/2020 | 2:32 UTC-6
InterSIP Noticias

La cerveza salva las tierras

La cerveza salva las tierras

            OPINIÓN

            Por Guillermo Robles Ramírez

            La cerveza salva las tierras

GuillermoRobles perfil columna

            Mucho se ha hablado del calentamiento global y sus consecuencias en el campo, reduciendo enormemente el ingreso de los campesinos y agricultores, pero si a eso le sumamos la caída en los precios del grano que durante muchos años fue el principal sustento económico de muchas familias, ahora ya no lo es.

            A consecuencia de esto, padres, hermanos y esposos se vieron obligados a buscar otro tipo de actividades para mantener a sus familias.

            En la medida en que bajaban los precios disminuía la cantidad de hectáreas que se sembraba, a tal grado que la mayor parte de las tierras se encontraban en el olvido y ni siquiera alimento para los animales era fácil encontrar en ella, pero aunándose otro de sus peores enemigos la sequía, acabando con muchos plantías y muriendo animales por la falta del vital líquido.

            Esto significó la pérdida de un importante patrimonio para los trabajadores del campo, en donde si antes tenían una producción de 9 a 12 mil toneladas ahora ni una cuarta parte de ello pueden sacar.

            Otro factor en contra a lo que antes se cultivaba se encontraban en la situación que no toda la producción se lograba comercializar quedando los agricultores endeudados porque los apoyos de gobierno llegan muchos meses después de la siembra y la cosecha.

            Poco a poco se fueron sumando campesinos, haciéndose a la idea de hacer producir la tierra de alguna manera pensando en cultivar cualquier otro producto mucho mejor que el trigo, la cual su competencia en el mercado los dejaba fuera en la entidad.

            Gracias a las pérdidas que en el campo se fueron registrando, la consecuencia de la histórica sequía que ha caracterizado al estado, y en particular al norte de Coahuila, han obligado a ganaderos y agricultores a buscar alternativas para obtener un beneficio de lo que en antaño fue la fuente de ingreso para los productores.

            En los últimos años, en el caso de la siembra de trigo, la producción ha caído en más de un 65 por ciento por lo que los agricultores se vieron obligados a no utilizar varias decenas de hectáreas.

            Asesorados por inversionistas e investigadores agrónomos lograron obtener un importante contrato con una cervecería, quien les aseguró adquirir toda la producción de cebada a un mejor precio que el que obtendrían por el trigo.

            La cervecería cumplió su prometido alentando a otros agricultores a unirse a este noble negocio de plantar cebada, superando el cultivo del trigo hasta un 75 por ciento en la región norte de Coahuila.

            Existen familias que todavía se resisten a la idea de buscar otro tipo de opciones para hacer producir la tierra cuando han dependido por generaciones del trigo o la avena.

            Pero para quienes ya han pasado al cultivo de cebada en la actualidad por cada tonelada, la cervecería paga arriba de mil quinientos pesos, representando una cantidad importante comparada a los ingresos que todavía algunos productores recibían por la siembra de trigo.

            Aunque si bien es cierto que se han vuelto más atractiva la siembra de cebada entre los agricultores de la región norte de Coahuila, lo cierto es que no ha terminado de convencer a la totalidad de ellos.

            Algunos han trabajado en pequeños espacios de tierra la siembra de cebada, para no comprometer sus ingresos, pero ante la facilidad para obtener los insumos y acomodar su producción de manera segura para la siguiente temporada.

            Podría considerarse este tipo de proyectos o alternativas de cultivo como un incentivo para un problema social que es el alcohol; pero paradójicamente la industria cervecera está salvando al campo de la entidad generado trabajo y un ingreso a las familias que en décadas han vivido de la siembra de sus tierras, siendo más fácil cultivar “cerveza” que trigo.

            No se pude satanizar a las compañías cerveceras ya que la ingesta de la bebida queda en la responsabilidad de cada uno de nosotros y en los dueños de los antros o distribuidores de bebidas embriagantes. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) www.intersip.org