Wednesday, 28/10/2020 | 5:23 UTC-6
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¿La frontera Norte, es barata?

¿La frontera Norte, es barata?

            OPINIÓN

            Por Guillermo Robles Ramírez

            ¿La frontera Norte, es barata?

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            Hay una creencia muy arraigada en diferentes sectores productivos, sociales y políticos de la falsa idea que aquellos municipios mexicanos que colindan con los Estados Unidos y se tienen un acceso de puente internacional para transitar, la vida es mucho más barata.

            Posiblemente, aunque antes de la administración de López Obrador, en esta zona fronteriza se aplicaba una tasa del 11% al valor agregado a los bienes y servicios, y ahora es del 16%, siendo que durante la campaña presidencial del actual Presidente de México, se había dicho que sería del 0% y luego del 8%, ni aun así se puede considerar que la vida es más barata.

            Por una sencilla razón es que la mayoría de los mexicanos que viven en esa zona de México tienen un empleo cruzando en los Estados Unidos, por ende, su ingreso es en dólares y sus productos o consumo de víveres lo hacen en tiendas estadounidenses pues encuentran una variedad de productos y ofertas que en nuestro país no se encuentran.

            Eso sí, aunque se tenga un beneficio fiscal para los pobladores de las zonas fronterizas, los productos o artículos, son similares al resto de la República Mexicana, siendo una muestra de ello que en el caso de la rama automotriz, un vehículo cuesta lo mismo, en el caso concreto de Coahuila, lo mismo en Piedras Negras y Ciudad Acuña, que en Saltillo, es decir, en el total del precio se incluye el IVA, sin que sea más barato en la frontera norte porque allá “dizque”, tienen un beneficio fiscal al valor agregado.

            Los refrescos, productos lácteos de las cadenas nacionales e internacionales, ocurre lo mismo; en el ramo de las refacciones para la misma rama automotriz, así como en neumáticos de marcas domésticas y trasnacionales, las cotizaciones son similares en el Norte que en el Centro o resto de Coahuila.

            Si nos remontamos en los abarrotes o artículos comunes en el consumo familiar, pasa lo mismo, siendo una total muestra de que los precios ofrecidos por las cadenas de supermercados son iguales en cada región, sin hacer diferencia y en este caso concreto, en el sentido de que en la frontera cuesten menos porque se pagaba el once y en el resto de las regiones fuera del Norte tienen un costo mayor porque el IVA es del 16 por ciento.

            Para comprobarse, solo es necesario revisar y leer las ofertas y demás precios que ofrecen las cadenas de supermercados sean de origen mexicanos o estadounidense, pues ni una ni otra, elaboran publicidad con precios distintos entre una región y otra, ya que de siempre la publicidad que hacen para Acuña y Piedras Negras, son justamente la misma para el resto de la Entidad y fuera de ella.

            La forma más sencilla y simple de constatar que lo dicho en el sentido de que en la frontera la vida es más barata porque los comerciantes y prestadores de servicio pagan un Impuesto al Valor Agregado menor que el resto de Coahuila, insisto, es una total y eterna mentira.

            En los pequeños o mini súper llamados también tiendas de conveniencia, ocurre lo mismo, sin considerar que esos negocios han eliminado paulatinamente a las tradicionales misceláneas o tiendas de barrio.

            La publicidad que hacen esas tiendas de conveniencia de cadenas nacionales, incluye los mismos precios que ofrecen en la frontera que en el resto de la Entidad o el País, ya que por cuestión de mercadotecnia resultaría complicado y, por otro lado, improcedente por cuanto hace a la competencia comercial, tener precios distintos en las diferentes regiones, sean del Norte, Sur, Oriente o Poniente.

            Así, se maneja el comercio, se acepte o no. Pero lo peor del caso es que la diferencia a favor de los empresarios o dueños de comercio, siguen cobrando al consumidor final el mismo costo que se maneja en el resto de la Republica Mexicana, porque así ya vienen etiquetado los costos desde la fábrica, pero al momento de hacer las declaraciones a las autoridades hacendarias ahí sí descuentan el beneficio fiscal, es decir, no lo reportan como tal algo que durante años se estuvo haciendo cuando se cobraba solo el 11% del impuesto del valor agregado, mientras que el resto pagaba el 16%. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) www.intersip.org