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Carlos Robles

Quién come más pinole

Los mexicanos estamos convencidos de que el y los que gritan más, son quienes son atendidos por las autoridades federales, pero además de que sacan mayor partido en lo que vienen pidiendo, sea justo o injusto, pues eso no importa, lo que si se toma en cuenta es que para que ya no estén haciendo “escándalo ni ruido”, hay que darles a esos grupos lo que piden.

Mi Columna

Quién come más pinole

Por Carlos Robles Nava

Los mexicanos estamos convencidos de que el y los que gritan más, son quienes son atendidos por las autoridades federales, pero además de que sacan mayor partido en lo que vienen pidiendo, sea justo o injusto, pues eso no importa, lo que si se toma en cuenta es que para que ya no estén haciendo “escándalo ni ruido”, hay que darles a esos grupos lo que piden.

El caso más reciente fue lo ocurrido esta semana en el Distrito Federal, cuando maestros de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, encabezada por el disidente líder, Rubén Nuñez, con un simple platón y la movilización de algunos miles de maestros agrupados e incorporados como “carne de cañón” en la citada organización, cerraron calles y obstaculizado el tráfico vial en la ciudad de mayor población de México.

La Secretaría de Gobernación, se doblegó y al menos por lo declarado públicamente por el dirigente mencionado, bastaron simples 72 horas para que el Gobierno Federal, vía Gobernación, se haya echado para atrás y pagara a casi cien mil maestros de los Estados Sureños que controla la Sección 22, particularmente Oaxaca y Chiapas, que originalmente se detectaron como profesores que cobraban desde hace años, pero que no hacían presencia en las aulas.

Ahora resulta, que hubo “ciertas inconsistencias” en el censo que se realizó comunidad por comunidad de todo el país para saber quiénes si y los que no acuden a la escuela, pero si quincenalmente cobran.

Para qué tanta demagogia con la tan anunciada reforma educativa, si pasan los sexenios federales, sean de PRI o PAN y quienes comen más de nuestros impuestos, además de funcionarios públicos, aquellos que pertenecen a una organización que se manifiesta y apuesta en las calles los que coloquialmente se dice, comen más los que tragan más pinole, disculpando la redundancia.

Lo peor de todo es que los mismos gobernadores de esas Entidades “conquistadas y acaparadas” por la Sección 22, como es Gabino Cue, de Oaxaca, respaldan estos movimientos porque son impotentes y débiles para someterlos en su propia tierra, lo que habla de lo poco que valen como dizque político “comprometidos” con sus paisanos.

Al margen de que el censo magisterial en el País fue hecho por el INEGI, están los testimonios en el caso de los Estados donde está enquistada la Sección22 de la CNTE, particularmente Chiapas y Oaxaca, en donde las quejas y exigencias de los padres de familia no menudearon, sino fueron constantes y persistentes, en el sentido de que la o el maestro asignado al centro educativo de sus hijos, no acudía durante semanas completas porque la Coordinadora les había asignado tareas al margen de la enseñanza.

Los mismos Secretarios Federales de Hacienda y Educación, Luis Videgaray y Emilio Chauffet, públicamente hablaron de los cientos y hasta miles de millones de pesos de ahorro se lograría gracias a la reforma educativa al detectarse como parte de los objetivos de la nueva ley de educación, al conocerse de infinidad de viles y simples profetas “aviadores” que dejarían de cobrar una vez saneada la nómina nacional del magisterio.

Esas “inconsistencias” del gobierno federal, provocan incidencia en la incredibilidad  cada vez más marca da nuestro gobierno federal que un día nos dice una cosa y al siguiente, cambia la jugada al pretender jugar con declaraciones que con palabras rebuscadas, a lo único que conducen es a la típica y tradicional política además de demagoga, el jugar el dedo en la boca a los mexicanos o dar atole con el dedo.

Dicen que el que cría cuerpos, le sacan los ojos y eso hace la Sección 22 que entre más pasa el tiempo se enriquece con tantas cuotas y remuneraciones especiales que recibe de los profetas que firman nómina, pero no trabajan.

¿ Cuánto cuesta mover cientos y hasta miles de “afiliados” a la Coordinadora, igual que darles tres comidas en los pocos, medianos y muchos días en que se establecen en las calles del Distrito Federal ?.l

No hay que rebuscarle mucho, pues el bolsillo de la Coordinadora es tan grande y repleta de billetes que puede sostener ese y otros más en numerosos movimientos de fuerza para doblegar a nuestras cada vez más pasalonas y protectoras autoridades. (www.intersip.org)