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SOSTIENE COMISIÓN DE JUSTICIA ENCUENTRO CON SEBASTIAN MARROQUÍN, HIJO DE PABLO ESCOBAR

Al realizarse un encuentro de la Comisión de Justicia con Sebastián Marroquín, hijo del narcotraficante Pablo Escobar Gaviria, el senador panista Roberto Gil Zuarth aseguró que mediante este tipo de acercamientos, el país intenta encontrar rutas de pacificación como alternativa de largo plazo contra la violencia derivada del crimen organizado, de la debilidad constitucional crónica que vive el país y de la ruptura del tejido social.

SOSTIENE COMISIÓN DE JUSTICIA ENCUENTRO CON SEBASTIAN MARROQUÍN, HIJO DE PABLO ESCOBAR

 Por Roberto Robles.

05 marzo 2015; México, D.F.-Al realizarse un encuentro de la Comisión de Justicia con Sebastián Marroquín, hijo del narcotraficante Pablo Escobar Gaviria, el senador panista Roberto Gil Zuarth aseguró que mediante este tipo de acercamientos, el país intenta encontrar rutas de pacificación como alternativa de largo plazo contra la violencia derivada del crimen organizado, de la debilidad constitucional crónica que vive el país y de la ruptura del tejido social.

El presidente de dicho órgano legislativo dijo que Sebastián Marroquín es un hombre que en el ejercicio diario de su actividad pacifista, está tratando de recuperar los valores humanos perdidos en la guerra contra las drogas y sobre todo una cultura del perdón, una cultura del amor, que no es otra cosa que la expresión de la solidaridad más básica entre los seres humanos.

Si algo resalta de la biografía y de la narrativa de Sebastián Marroquín, agregó Gil Zuarth, es algo que debemos empezar a sembrar en nuestro país y es justamente la posibilidad de elegir el propio plan de vida, de que no hay condenas permanentes que derivan de un entorno y que un país justo es aquel que construye segundas oportunidades.

El senador panista afirmó que nuestro país, sobre todo frente a los jóvenes, es un país que todavía no da segundas oportunidades a quienes por razones de entorno socioeconómicas o de tentación, han incursionado en alguna modalidad delictiva o de la violencia.

La experiencia vital de Sebastián Marroquín puede ser un enorme aprendizaje para construir instituciones y nuevos lazos comunitarios en nuestro país, es la historia de una persona que decidió cambiar su vida y que ha hecho de ese cambio de vida un testimonio de que lo único que puede detener a una persona es su propia voluntad, manifestó.

Por su parte, Sebastián Marroquín dijo sentirse “complacido de que una nación hermana como México esté dispuesta a escuchar las experiencias tristes que hemos vivido los colombianos y que hoy tristemente comienzan a replicarse en esta querida República”.

Aseguró que cuando “hay un vacío de Estado es el lugar propicio para que el narcotráfico lo ocupe. Cuando hay un vacío de autoridad, cuando hay un vacío de contención, de apoyo, de inclusión a los demás ese es el refugio perfecto para el narcotraficante”.

“Mi padre fue venerado por las clases populares de Colombia porque ocupó el lugar que el Estado nunca quiso ocupar. Porque había dinero para construir escuelas, canchas de futbol, centros hospitalarios, educativos, pero nunca se hacían y mi padre dijo: que se lo roben, pero yo de lo mío voy a hacer los puentes que no se construían, las escuelas que nadie hizo, las canchas y las casas y voy a devolverle al pueblo la dignidad que el Estado no ha querido darle”, añadió.

Marroquín dijo que es absolutamente cuestionable y contradictorio que el dinero de la droga gestionara, patrocinara y financiara la construcción de canchas de futbol y de centros deportivos, “qué paradoja, para que los jóvenes no caigan en las drogas y tengan un lugar en donde divertirse”.

“Mi padre tenía la idea loca de poner el narcotráfico al servicio del pueblo de Colombia y  ocupar su fortuna para ocupar los vacíos del Estado”, agregó.

Sebastián Marroquín dijo que cada vez que el Estado se ausenta siempre va a haber un narco con el poder económico dispuesto a ocupar su lugar, pero también es menester que el Estado provea de recursos a los policías que quieren hacer bien su trabajo, para que no tengan excusas para corromperse.

En su turno, el senador panista Luis Fernando Salazar Fernández le hizo a Marroquín un reconocimiento absoluto por la promoción de la paz y el amor, que dijo, van a sacar adelante a naciones como Colombia y México.

Salazar Fernández denunció que el país se encuentra una corriente de narcocultura que promueve la droga, la violencia y que lamentablemente la falta de tejido social hace que los jóvenes, las mujeres y los hombres de México y de Colombia aspiren a tener una vida “que tú das testimonio de lo terrible que puede ser”.

“Estamos llenos de series de televisión que hablan de narcos como si fueran súper héroes, como si fuera un tema aspiracional o bueno”, lamentó.

En respuesta a los comentarios del legislador, Sebastián Marroquín apuntó que tristemente las series de televisión y la narcocultura se empieza a imponer.

“Yo soy un convencido, y por eso he escrito ese libro que relata la verdadera historia de mi padre, de que tenemos que ser responsables a la hora de contar estas historias pero para que no se repitan. Es responsabilidad de los medios de comunicación el retirar esa especie de glamour que se agrega a las historias y que no pertenece a la verdadera historia de las narcotraficantes y que incita, invita y promueve la cultura y el deseo de algunos jóvenes.

“Mi testimonio de vida no es una historia que me contaran, la responsabilidad de todos como sociedad, de los medios, de quienes cuentan historias o las investigan debe ser un mensaje inequívoco de reflexión y no deben ser historia repetida en ningún sentido; las debemos conocer porque si no caeremos en el error de repetirlas”, dijo.

Marroquín aseguró que el mensaje implícito y explícito que debe prevalecer en cada uno de los renglones de esas historias que se cuentan en los medios de comunicación tiene que invitar a los jóvenes a no caer en esas tentaciones.

“El narcotráfico es un negocio cortoplacista que te puede prometer algunas cosas pero que al final te lo arrebata todo: tu vida, la de tus familiares, tu libertad, tu tranquilidad, tu paz”, sentenció.

En su momento, el senador Víctor Hermosillo y Celada consideró único y de mucho valor el testimonio de Sebastián Marroquín.

Para el legislador del PAN “los gobiernos no promocionamos valores, promocionamos derechos, pero no nos ponen nuestras obligaciones. Los derechos vienen con las obligaciones y para eso se debe tener valores”.

Hermosillo y Celada agregó que “en nuestro país hay muchos capos que la gente conoce, pero también hay muchos políticos igual que ellos, nada más que traen trajes y los defiende la ley, esa es una realidad, no nos hagamos tontos”.

La gente no nos ve bien a nosotros y abraza más a los capos porque tienen contacto con la gente y distribuyen mucho más de lo que hace el gobierno porque tiene dinero y son queridos, concluyó.