Mi Columna
Demostró pendejez
Por Carlos Robles Nava

Algunos mexicanos ven con buenos ojos que Jaime Rodríguez Calderón, más conocido como “El Bronco” supuestamente gobernador de Nuevo León, aspire a ser Presidente de México como candidato independiente, mientras que otros muchos más expresan su negativa, argumentando que si no ha sabido ser mandatario de un estado, menos podría con el paquete de ser jefe de todo un país.
La verdad es que como gober de Nuevo León, “El Bronco” ha dado mucho de qué hablar, sobre todo en el incumplimiento de un sinfín de promesas hechas durante su campaña electoral.
Inicio como mandamaz de Nuevo León con muchos tumbos sin ton ni son, ante los ofrecimientos que hizo el anterior gobernador a las nuevas industrias que se instalaran, así como obras de infraestructura urbana que “El Bronco” se negó a cumplir.
Entre la negativa de Rodríguez Calderón, está además de una carretera, la condonación de impuestos y otras canonjías para convencer a su instalación en tierras regias la planta automotriz coreana KIA, habiendo sido necesaria la intervención directa de la Presidencia de la República, considerando la extraordinaria inversión de esa empresa como por los miles de empleos que contrato a final de cuentas y una vez que “Los Pinos” intervino.
Como es su acostumbrado estilo de acelerarse, tuvo indecisiones que en nada le ayudaron en el corto tiempo que estuvo en su pregonada “gubernatura independiente”.
Durante el reducido tiempo que ocupo la gubernatura, Jaime “El Bronco” se la pasó llorando, lamentando y gritando desesperado que no le dejaron dinero para hacer las obras que ofreció en el curso de su campaña de proselitismo y que la anterior administración solo le había dejado problemas sin resolver y que ahora él tenía que enfrentar.
Los nuevoleonenses no aceptan que Jaime Rodríguez, durante el tiempo que estuvo como gobernador se la pasó lloriqueando, pues antes de haberle entrado, primero como candidato y luego ya en el poder debió haber revisado y solicitado a su antecesor compromisos para el futuro inmediato, pues no hay que quitar el dedo del renglón que administrar un gobierno es como hacerlo con una empresa privada en donde antes de tomar el timón hay que averiguar que se debe y que le deben, porque la excepción de esas dos obligaciones de quien está subiendo al nuevo cargo público, no solo demuestra novatez e ingenuidad sino pendejez.
Demostró el ahora aspirante a Primer Mandatario del País, no solo novatez, sino ingenuidad que en mi pueblo le llaman pendejez y en relación a la llegada de nuevas industrias de la magnitud de KIA con inversión de dos mil millones de dólares, es contemplar un extraordinario boom económico, porque es de entenderse que será una industria que generará miles de empleos que a la vez se sumarán no solo al desarrollo económico de la comunidad en general, sino a la compra a corto y mediano plazo por cientos de millones pesos en adquisiciones de bienes e inmuebles de los trabajadores contratados, al margen de los consumos de alimentos, utilización de transporte público, etc.
México en los tiempos actuales requiere para dirigir al país, gente inteligente y sensata debiendo quedar al margen aquellos que le suspiran al máximo poder con actitudes, infantiles y simplistas, por lo que llama la atención que un político con las poses del famoso “Bronco” le suspire a ser nuestro Presidente.
Entre los aspiraciones a gobernar no encajan aquellos que dicen quieren ser gobernantes, sino saber serlo y en particular buscar opciones para solucionar problemas para de esa manera, no dar tropiezos que dañen a toda una comunidad. (www.intersip.org)



