Mi Columna
Pisotean sus derechos
Por Carlos Robles Nava

Varias administraciones estatales del pasado aprovecharon, incluyendo esta última encabezada por Rubén Moreira Valdés, para pisotear los derechos de miles de personas y beneficiar a los “suyos” y como ejemplo viviente están las reformas a la Ley del Servicio Médico de los Trabajadores del Estado, aprobada a un cuarto para las doce de la terminación de los que se fueron.
Las mencionadas reformas a la Ley que ampara a los maestros y personal administrativo de las áreas de educación estatal, concretamente jubilados y pensionados se les condicionó el servicio médico y cobrarles “pago voluntario” por recibir la atención médica.
Los afectados que suman varios miles de personal administrativo del área educativa y a maestros, califican de inconstitucionales las reformas a las que hay que agregarles que son además aberrantes al imponer por sus “calzones” y pretender obligar a pagar el servicio médico hospitalario que pagaron más de 25 y 30 años siendo trabajadores activos .
El argumento que tuvieron las autoridades estatales anteriores fue que el seguro de prestaciones del magisterio estatal estaba en bancarrota, pero nunca tocaron el tema de ir sobre quienes llevaron al quebranto dicho fondo de prestaciones.
Para el magisterio estatal, no es desconocido que el quebranto del seguro médico, jubilados y pensionados, fue ocasionado por las raterías y triquiñuelas quienes estuvieron al frente de ese organismo al auto-prestarse recursos económicos que jamás pagaron.
En estas pillerías hay historia que siegue resonando en los oídos de los trabajadores de la educación quienes, por fin, se decidieron a salir a las calles y expresar su inconformidad por esa imposición que resulta absurda si, reiteramos, esos pensionados y jubilados ya pagaron muchos años por ese servicio, por cierto muy deficiente.
Los dineros hurtados del fondo médico para pensiones y jubilados, los invirtieron sus saqueadores en comprar ranchos, lujosas residencias y quintas, abrir restaurantes y otros negocios que fueron desapareciendo por la ineficiente atención que daban “los profetas” que los crearon con dinero ajeno.
Estas fechorías las dejaron los que se fueron a las nuevas autoridades estatales que, por cierto, ya no da abasto su capacidad económica para “tapar” tanto hoyo que dejaron en las finanzas públicas.
Promesas hechas en su campaña por el gobernador en turno, están en espera de cumplirse por la insuficiencia económica y por lo que sabe extraoficialmente este año, el primero de la administración estatal, será dedicado a cubrir los hoyos económicos dejados por las anteriores autoridades.
Por lo pronto, los “magister´s” empezaron a salir a las calles para expresar su repudio a las reformas de la Ley de jubilados y pensionados del magisterio, aunque hay quienes le ven pocas posibilidades de que se echen abajo.
Y, como se dice y se dice bien, “garrotazo dado ni Dios lo quita”. (www.intersip.org)

