Mi Columna
No hacen su tarea
Por Carlos Robles Nava
En las últimas cinco semanas, Coahuila ha sido escenario y partícipe de cinco incidentes en el que ha estado de por medio la vida humana y todo porque no hacen ni cumplen con su tarea quienes tienen la obligación de hacerlo.
Me refiero a dos explosiones de tanques de gas ocurridos en Saltillo, resultando con graves quemaduras dos personas, una de ellas murió días después de los sucesos y, tres fallas mecánicas en igual número de juegos mecánicos, uno en Saltillo, otro en Torreón y un quinto en Piedras Negras.
El primer accidente sucedió durante la Feria de Saltillo, al fallar uno de los juegos mecánicos que arrojo como saldo no menos de diez lesionados entre infantes y adultos; a los pocos días, durante la celebración del Santo Patrono de Saltillo, Santo Cristo, explotó un cilindro de 30 kilos de gas que una mujer rodaba por los escasos espacios que se dejan libres por la instalación de tantas vendimias, teniendo de saldo quemaduras a la mujer que arrastraba el cilindro; a pocos días en la misma ciudad capital coahuilenses, en un restaurante ubicado en céntricas calles, estalló un cilindro de gas con saldo de dos mujeres trabajadoras, una de ellas murió días posteriores mientras se recuperaba en el hospital general; el cuarto percance fue en Torreón, cuando parte de una rueda de la fortuna se desprendió de su estructura principal y hubo personas lesionadas, mientras que el domingo pasado 13 de septiembre, en Piedras Negras, también falló uno de los juegos mecánicos que por fortuna aún no era abordado por personas y en ese momento en el área donde estaban instalados era aún poca la concurrencia, pues de lo contrario, se asegura que hubiese habido algunas víctimas.
Es inconcebible que se presenten estos incidentes cuando supuestamente se cuenta con personal de Protección Civil, demostrando ello que estas autoridades y otras más de los municipios, no están cumpliendo con sus obligaciones de supervisar no solo los juegos mecánicos, sino también la instalación de las enormes carpas de circos y otros espectáculos, agravándose las circunstancias cuando tampoco se verifican las condiciones y medidas preventivas que deben guardarse en toda negociación en donde se utilice como parte de herramienta de trabajo cualquier tipo de combustible y peor, siendo gas natural o licuado, este último es comercializado en cilindros.
Cuando se hace la apertura de todo negocio, sin que haya excepción alguna, uno de los requisitos que exigen las autoridades municipales es la verificación o inspección de Protección Civil para que se dé cumplimiento no solo al pago del permiso, sino a la colocación de las señales de rutas de evacuación, puntos de reunión y principalmente certificar si las instalaciones eléctricas y gas están correctas.
Después de pagar el permiso y se haga la primera visita, jamás regresa el personal de Protección Civil y si lo hacen es excepcionalmente por alguna situación en particular, lo que aprovechan comerciantes e industriales para incumplir con las obligaciones como es verificación periódicas de las tuberías de gas, condiciones de tanques de depósito e instalaciones eléctrica, además de otros factores, como es la capacitación de los empleados de cada negociación para cualquier emergencia que se presente.
Peor es el caso en las instalaciones de juegos mecánicos, pues algunas empresas en ese ramo, particularmente aquellas que se van a sectores alejados de la mancha urbana que no solo no pagan el derecho o permiso, sino que las condiciones de sus aparatos, dejan mucho que desear, sobretodo en caso de percances por fallas mecánicas.
En Piedras Negras, las autoridades municipales se jactan de que no hubo ningún lesionado, claro, pues por suerte lo sucedido fue cuando empezaban apenas a funcionar los juegos mecánicos, sin embargo, las reglas preventivas no indican si por no haber gente no se constaten las condiciones de los juegos.
Seguimos en nuestro Coahuila, pese a las insistencias de las autoridades estatales en la materia a la obligación y responsabilidad que deben asumir los titulares y personal que integran los mal llamados Departamentos o Direcciones de Protección Civil, pues en su mayor parte no se protegen ni ellos mismos por carecer de la capacitación y equipo indispensable. (www.intersip.org)

