Mi Columna
Es bueno o malo
Por Carlos Robles Nava
No pertenezco a la actual era de la computación ni a las avanzadas tecnologías de la comunicación masiva, pero tampoco rechazo estas modalidades y por lo contrario, no solo me sorprende sus ventajas, sino las reconozco y me ánima a saber más en el manejo computacional.
Empero, no hay que hacer a un lado que los excesos además de ser un pecado, causan mucho daño al prójimo y peor cuando son muchos los que buscan de otra manera, alterar verdades y magnificar mentiras, alarmas, consternación, etc.
El tema de las llamadas redes sociales, es en este momento, la no solo mayor, sino mejor estructura social y de comunicación que haya tenido en época alguna el Mundo, reconociendo sus ventajas como es el hecho de interactuar, comunicarnos con familiares, amigos, compadres, alumnos en el caso de los chavos y ex compañeros de estudios por cuanto a los de edad mediana hacia arriba desde cualquier parte de este planeta.
También las redes sociales han sido factor importante en la localización de personas no solo perdidas, raptadas, lapidadas, sino igualmente de aquellos que por diferentes razones dejamos no solo de ver sino de conocer de su destino y actual situación.
Esas son entre otras las bondades y beneficios de las redes sociales que con un buen uso, son extraordinarias, sin marginar que su mal uso llega a motivar alarma, falsas esperanzas y otras reacciones humanas cuando se está en espera de saber la realidad de algo y de alguien.
No es gratis que en algunos países del mundo, las redes sociales han sido declaradas amenazas de seguridad nacional, responsables por su divulgación del crecimiento en pedofilia y pornografía, particularmente infantil, por la adicción que motiva y que generalmente es para hacer maldades o mentir presagiando tales o cuales situaciones adversas para la sociedad o para determinada persona o grupo.
Por desgracia se ha convertido en el menor anónimo dañino, al igual que el mejor amigo de la verdad cuando se hace buen uso de su alcance y funcionalidad, aunque por desgracia rebasa el número de usuarios que dañan más que lo que benefician sus “correos” o “recaditos”.
En los tiempos difíciles en Coahuila, cuando era normal ver “corretear” por parte de las corporaciones policiacas a los grupos de los cárteles, las redes sociales fueron el medio de comunicación más rápido y ágil, aunque también fueron las más atemorizantes, alarmantes y temerosas por los “mensajes” enviados e igualmente “acelerados” o precipitado por el rapidísimo cambio de las situaciones porque esas situaciones cambiaban de rumbos en cuestión de segundos, no faltando la hija o hijo, la esposa, hermanos, familiares y hasta simples conocidos que avisaban de esos tiroteos y te advertían no seguir la misma ruta por donde iba la balacera.
Fueron también épocas en que hubo sobradas alarmas y fueron también épocas en que no faltaron los “tuiteros” que aprovechaban esa psicosis para “botanearse”, jugar, burlarse y regocijarse con sus falsos mensajes o fuera de tiempo.
Las “jugarretas” no terminan, al menos en nuestro Coahuila, aunque menos que antes, pero no dejan de causar problemas y una simple muestra es la que están provocando los mensajes de gente sin oficio que un día dan como aparecido a personas “perdidas” o desaparecidas y al siguiente dan una versión diferente, burlándose o jugando con los sentimientos del prójimo.
Esta semana, el Procurador de Justicia en Coahuila, Homero Ramos Gloria, tuvo que salir a la palestra ante la opinión pública por los irresponsables mensajes hechos respecto a la aparición con vida del pequeño Johan Gael Cardona, niño de escasos 4 años extraviado en la sierra de Arteaga.
El Procu se vio obligado a aclarar de esa vil mentira y del juego de esos “mensajeros” que se “divierten”, mientras una madre desconsolada ruega al Todopoderoso encontrar con vida a su pequeñín.
Un análisis serio y responsable es el de llegar a la conclusión si la tecnología moderna es buena o mala. Eso lo dejo de tarea a mis lectores. (www.intersip.org)
