OPINIÓN
Por Guillermo Robles Ramírez
“Buzos” con algunas cajeras

Sin querer queriendo, muchas de las cajeras de bancos, se están convirtiendo en cómplices en la modalidad de robos en la vía pública en perjuicio de sus propios clientes, pues obran sin ninguna responsabilidad y mucho menos sin reserva alguna cuando a “grito de pulmón” le dicen lo que recibirá de dinero en efectivo quien y quienes están cambiando uno o varios de esos documentos.
En el interior de los bancos formados como si también fueran a canjear cheques o bien simulando que están llenando algunos formularios, las ratas que cada vez están resultando más inteligentes, “paran orejas” e inmediatamente “pelan” ojos para identificar y grabarse el físico, ropa, etc., de quien recibirá los miles de pesos en efectivo que grita la cajera le entregará a esa futura inmediata víctima de las ratas de dos patas.
En algunos casos, junto con un compañero más o igual de sinvergüenza que el ladrón que escuchó en el interior del banco, desvalijan a quien lleva el dinero con sistemas tan viejos, conocidos y tradicionales pero que lamentablemente siguen teniendo éxito para los rateros como es el “pacazo” y para las nuevas generaciones quienes nunca escucharon dicho termino, simplemente se trata de un fraude en donde el delincuente se gana la confianza de una persona y bajo engaños de cambiar un cheque o boleto de lotería falso o sin fondos con gente que salía del banco a sabiendas que acaba de cobrar un dinero o poseía efectivo para que cayeran en el engaño.
Todavía en el año 2023 y 2024 algunas entidades federativas del país alertaban a la población que no fueran víctimas del “pacazo”, sobre todo en temporada cuando sabían que el pago de aguinaldos y utilidades es cuando saben que existe más circulante de efectivo.
Algo que puede sonar tan tonto para tiempos actuales y sobre todo el tema de los cheques que han sido menos frecuente el uso de ello, porque ahora ya todo es por medio de transferencias y cajeros automáticos. Sin embargo, el sistema de robo conocido como “pacazo”, no ha muerto sino ha ido evolucionando ya que utilizan el mismo sistema bancario como es la instalación de cámaras y falsos teclados dentro de los cajeros automáticos de instituciones bancarias donde roban toda la información necesaria para poder vaciar sus cuentas.
Pero también hay que decirlo que lamentablemente es cada vez más común en donde lo evidente no se puede ocultar, aunque sí se puede negar dejando vulnerable a la victima de poder hacer una denuncia. Y ante esa impotencia quienes han sido víctimas del “pacazo”, en donde se ven involucradas cajeras quienes dan aviso por medio de sus teléfonos celulares, por cierto no está prohibido o menos regulado evitar el uso de los celulares por parte de las cajeras en horas de trabajo, sin embargo, es el medio por el cual dan aviso a quienes van a perpetuar el robo de los clientes que retiran cantidades grandes en ventanilla en efectivo, ya que con un descaro existe un punto de encuentro en donde interceptan a la víctima para robarles exactamente la cantidad que fue a retirar en dicha institución bancaria.
Y aunque en la vida no existe coincidencia, tampoco existe una vía legal para poder denunciar por falta de pruebas ya que las cámaras bancarias no están disponibles para este tipo de actos para comprobar que la cajera dio aviso por medio de mensaje de WhatsApp, siendo éste el medio más popular de comunicación en el país. Pero además de ello una gran mayoría de las instituciones bancarias tienen un sistema obsoleto de video vigilancia, es decir, no se encuentran trabajando o grabando 24/7 sino simplemente éstas son activadas en el momento que la misma cajera o funcionario de banco lo enciende cuando existe un robo en el interior. Y aunque suene inverosímil existen bancos que todavía utilizan el sistema de grabación de cinta magnética por ello su baja calidad cada vez que son asaltados y muestran fotografías de los asaltantes que aparecen con nula resolución viéndose las imágenes todas borrosas siendo difícil de detectar a los roba bancos.
Una muy fuerte motivación para que esas cajeras que se dedican hacer este tipo de nueva modalidad de “pacazo”, sin vergüenza alguna y a sabiendas de saber los puntos ciegos de las “cámaras de vigilancia”, aprovechan para involucrarse en el robo sin salir del banco y con unas simples lágrimas de “honestidad” solucionan todo para evitar ser señaladas.
Aunque haciendo la aclaración que no se trata de todas las cajeras, así como tampoco se señala ninguna institución bancaria en específico, así que cualquiera o cualquier persona o banco que se sienta identificado con lo descrito anteriormente, a como dice el dicho a quien venga el saco, que se lo ponga, la culpabilidad sin ser señalado.
No hay por qué pecar de inocente pero lo que sí es cierto es que los delincuentes no son videntes para saber justamente quién o quiénes traen dinero y más en efectivo, así como el monto exacto.
Definitivamente no son adivinos, ni están las ratas iluminadas por la Providencia para saber quién lleva dinero en efectivo, lo suficiente, para hacer toda la escenografía de la llanta ponchada o el famoso “pacazo”, así como romper la ventana y sacar el dinero de la ventana o lo que es peor a punta de pistola en arma interceptar a la víctima en un punto ciego de las cámaras urbanas.
Así es que “buzos” con las cajeras gritonas de los bancos a quienes sus jefes deben exigirles ser discretas y no gritar a todo pulmón la cantidad que van a entregar, porque sin querer queriendo se convierten en cómplices. Pero también deberían de restringir el uso de celulares a quienes operan o laboran dentro del banco para que sea reciprocó las medidas de seguridad cada vez que está anunciado y prohibido el uso de celulares, lentes oscuros y gorra dentro de las instituciones bancarias. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México, Presea Trayectoria Humberto Gaona Silva 2023) www.intersip.org


