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Carlos Robles

Descarados o listos

Los robos a negocios y casas habitación cometidos en los últimos meses en Saltillo, Coahuila, están siendo cada vez más descarados o bien, que los delincuentes están siendo más inteligentes que los cuerpos policiacos, no solo municipales, sino los mismos estatales.

Mi Columna

Descarados o listos

Carlos Robles Nava

Los robos a negocios y casas habitación cometidos en los últimos meses en Saltillo, Coahuila, están siendo cada vez más descarados o bien, que los delincuentes están siendo más inteligentes que los cuerpos policiacos, no solo municipales, sino los mismos estatales.

De esto hay dos claros ejemplos en los últimos días y que son el asalto a pleno horas del día y en transitadas calles de una colonia de Saltillo de un camión de pasajeros y el cometido el domingo pasado en la tienda CIMACO, ubicada en la plaza comercial “Patio”, antiguamente Sendero

Ambos hechos revelan que se trata de delincuentes preparados para “hacer bien su chamba”, particularmente mediciones de tiempo; número y capacidad de los policías privados, que más que eso son simples “cuidadores y saludadores de puertas”; horario de los rondines policiacos y otros muchos detalles que aunque duele reconocerlo, no son rateros normales o improvisados.

El descaro y confianza de esos ladrones queda demostrado al cometer sus fechorías en un centro comercial en domingo que estaba atestado de clientes, adentro y fuera.

Sin embargo, todos esos factores no fueron impedimento para sorprender a las policías y por el contrario muestra la impotencia y rebase a los cuerpos de seguridad pública.

La Procuraduría de Justicia en el Estado, ha informado “tener información” para identificar a los autores de este hurto, señalando a conocido grupo identificado como la “banda del mazo” y todo porque llegaron los rateros con mazos en mano para destrozar los cristales de las vitrinas de donde se llevaron costosos relojes, pulseras, pulseras y otras joyas de alto costo.

Sobran los saltillenses que dan como un hecho que este tipo de grupos delincuenciales tienen cómplices dentro de los cuerpos policiacos y la otra versión es que sus estrategias superan a las policías municipal, estatales y a los agentes de la Procu, especialistas en todo tipo de latrocinio y que se dice son certificados en la capacitación y entrenamiento recibido para combatir los robos.

Hace dos semanas, pese a los rondines policiacos que se dan para dizque dar seguridad a los negocios ubicados a lo largo del bulevar Pedro Figueroa, a hora temprana de la noche, llegaron a una cenaduría tres malandros y encañonaron a 15 comensales y les “bajaron” cuanto traían.

Este robo fue a pocos minutos de que habían pasado por ese lugar las patrullas, al igual que los jóvenes cadetes policiacos próximos a graduarse que cada semana realizan “paseos de vigilancia”.

De ese robo a tres ratas de dos patas, se detuvo a uno de ellos y la propia policía dijo sobre este asalto que se investigaría a uno de los policías asignados en los rondines por tener nexos de parentesco con el delincuente detenido. Ya no hubo seguimiento del caso y las cosas siguen como en los múltiples robos cometidos en los últimos meses o sea sin resolver y en nada.

Los saltillenses hemos sido testigos de que los alrededores de la plaza ahora “Patio” y ex Sendero, precisamente en las áreas de estacionamiento, se realizan periódicos rondines policiacos y pese a ello se cometió el robo a CIMACO.

¿ Los rateros están resultando más inteligentes que nuestros policías o hay más complicidad que ingenio?. (www.intersip.org)