Mi Columna
Anda mal el IMSS, sí y todos
Por Carlos Robles Nava
Al menos por los reclamos de sus afiliados que son cada vez más en últimas fechas, el Seguro Popular de Coahuila, entró ya a la etapa más difícil dentro del área de la salud y que es el desabasto de los medicamentos con más demanda de acuerdo al número de enfermos atendidos.
Ya no se trata de inconformidades aisladas de grupos de derechosos solo del Seguro Popular, que están viviendo un vía crucis porque por más que acudan a sus farmacias reclamando y exigiendo las medicinas prescriptas por los médicos de esa institución de salud, no se les resuelve su reclamo.
Similar situación viven los derechosos del IMSS e I.S.S.S.T.E, aunque en estas dos instituciones hay que decirlo que sus servicios médico hospitalarios no son gratuitos, éstos se cubren con las cuotas rebajadas en nómina a los trabajadores, las pagadas por los patrones y una parte que pone la Federación que lo único que hace es compensar por la gente que envía como es su incorporación de 7.5 millones de jóvenes estudiantes que a partir y hasta el 2017 serán derechos del Seguro Social.
El desabasto de medicinas no es privativo del IMSS, sin que esto sea una disculpa, sucede también en el I.S.S.S.T.E. e igual en los Centros de Salud del sector oficial de la Federación y repetimos en el Seguro Popular.
Por cierto no hay que olvidar que el Seguro Popular en todo el país, lo convirtio en un derecho constitucional, Enrique Peña Nietro, es decir que todo mexicano tiene derecho irrevocable a ese servicio, pero en particular clases vulnerables y hablamos de sectores que no tienen nada o casi nada que para el caso es lo mismo y están, como se diría, en manos de Dios, pero a la vez desprotegidos y lo peor de todo es no contar con lo suficiente para comprar los medicamentos, lo que es comprensible que si no se tienen para comer, menos para atender sus enfermedades que los coloca en una realidad desprotegidos de lo vital que es la atención a su salud.
El recorte a la Salud del 2016 por más de 5 mil millones de pesos, ha pegado fuerte a la salud, educación y programas sociales provocando una reducción de servicios, siendo lo peor que se han cancelado la subrogación de servicios causando esta negativa se agudice el mal que se padece y el riesgo de la vida al no tener los estudios o tratamientos indicados por los especialistas.
Los recortes no llegaron a áreas en donde el despilfarro sigue a tambor batiente como son las Cámaras de Diputados Federales y Senadores, en donde en nómina se tiene a simples choferes o “auxiliares” que son simples cortesanos cuya tarea más dura que desempeñan es cargar el maletín, contestar el celular y responder siempre “lo que usted diga señor”
Hace años y aún sobreviven quienes vivieron esa etapa, Coahuila tuvo gobernadores que a sus “fieles” y falderos colaboradores les preguntaban la hora del día y la respuesta además de eterna y obligada fue “la que usted diga señor”.
Esa sigue siendo la misma contestación pero con otras palabras, como la pregunta recurrente ante las de Caín que está enfrentando México y en el caso de la Salud, sea “cómo anda el IMSS, I.S.S.S.T.E., Seguro Popular y Centros de Salud, como usted lo ordeno, señor o sea en la calle y saturados de necesidades por recorte dejando arcas abiertas donde se despilfarran y mal gastan los dineros con viajes inútiles al extranjero y dentro del país, que es el caso concreto del Congreso de la Unión o sean los dos poderes federales legislativos”. (www.intersip.org)


