Mi Columna
Superamos a los güeros
Por Carlos Robles Nava

Si de consumir refrescos y otras bebidas carbonatadas se trata, México no se queda corto, pues después de mantenerse mundialmente en cuarto lugar como país bebedor de esas endulzantes bebidas, ya superamos a los Estados Unidos y con mucho “orgullo” y de cuarto lugar pasamos a tercero.
Estamos dos lugares debajo de Argentina y Chile, que ocupan el primero y segundo lugar respectivamente en el planeta Tierra como naciones con más consumidores de bebidas carbonatadas, según datos dados a conocer recientemente por “Euromonitor Internacional”.
El año pasado el consumo per cápita en México fue de 102 litros y con ello subimos al tercer lugar tras habernos mantenido por buen tiempo en el cuarto lugar, debajo de los Estados Unidos que tiene un consumo de 101.5 litros.
Y si de marcas se trata, en México es Coca Cola la que tiene la mayor participación de mercado con un 68 por ciento del total lo que significa una venta de 8 mil 908 millones de litros hasta el 2016, seguida por Pepsi Co con un 15 por ciento y una comercialización de 2 mil millones de litros de acuerdo a “Euromonitor Internacional”.
Al margen de que los mexicanos tenemos preferencia por esas bebidas endulzantes que por desgracia son ya parte de nuestra cultura, estas bebidas tienen mucha demanda por su accesibilidad ya que cuentan con puntos de distribución en demasiados lugares de la República y la facilidad de conseguirlas, pues aunque parezca increíble tenemos comunidades que no tienen suficiente abasto de agua potable.
Al inicio de la entrada en América Latina de estas bebidas, sus habitantes tenían un gran problema por la accesibilidad al agua potable, siendo el factor predominante para que estos endulzantes se convirtieran en la mejor alternativa de apagar la sed, acostumbrándose hacerlo en las distintas comidas del día.
Según analistas y conocedores de este tema, el alto consumo de los mexicanos en bebidas carbonatadas obedece a su bajo poder adquisitivo comparativamente a los habitantes de los países europeos.
La población del llamado “viejo Mundo” el contar con un portafolio más amplio y de mayor ingreso económico per cápita, les da la oportunidad de adquirir y consumir otro tipo de bebidas y no precisamente los endulzantes.
Como ejemplo están, entre otros, el consumo anual de café que en México es de 30 litros per cápita mientras tanto en los países Bajos es de 253 litros y en Finlandia de 189 litros.
Un ejemplo más es el consumo de vinos de mesa, ya que el de México es de 0.7 litros, mientras que en Francia y Portugal es de 43 y 38 litros anuales por persona, respectivamente.
Es necesario revertir esas cifras por la salud de nosotros los mexicanos y reconocer que hasta ahora los programas de cultura para dejar a un lado no solo los refrescos, sino los alimentos chatarra no han tenido buenos resultados en México, en donde por desgracia vemos cada vez una mayor cantidad de niños, adolescentes y adultos con sobrepeso, siendo lo peor que se anteponen quienes enfrentan ya gordura de distintos tipo. (www.intersip.org)



