Mi Columna
Hubo manga ancha
Por Carlos Robles Nava

En el pasado, es decir hará cosa de 50 a 60 años, México por sus gobiernos centrales de ese tiempo tuvo un sindicalismo protector cediendo a las más descabelladas peticiones durante la revisión de los contratos colectivos de trabajo que tenían con esos corporativos laborales.
Lo que en ese tiempo se dio por llamar “conquistas laborales” que eran logros de sus líderes bajo la presión de que podían estallar o declarar una huelga con funestos resultados para el país por tratarse de servicios colectivos proporcionados a los mexicanos, dieron ventaja a sindicatos como el de ferrocarrileros, petroleros, magisterio y otros más.
Esos corporativos sindicales daban el “derecho” no escrito a sus dirigentes para ser absolutos e impositivos, al grado de que se daban el lujo de asignar y decidir las plazas laborales directamente sin consultar al organismo oficial a quien prestaban sus servicios
Tanta “manga ancha” tuvieron esos sindicatos que llevaron al quebranto algunas áreas públicas como fue el caso de la ya desaparecida empresa “rielera” denominada Ferrocarriles Nacionales de México, ahora en manos de uno de los grupos empresariales más fuerte económicamente del país como lo es “Grupo México”.
Uno de esos “ogros” lo es en la actualidad el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana que al menos por las noticias divulgadas en las últimas semanas, el gobierno federal ha decidido “cortarle” las alas o quitarle el dulce o la miel que ha saboreado por decenas de años.
Entre las decisiones que se afirma ha tomado el gobierno, está la eliminación de herencia de las plazas a familiares sindicalizados; recorte de prebendas como entrega de bonos de gasolina o gas; reducción de personal de nómina; amplias vacaciones; altas cantidades de gratificación navideña y otros beneficios más.
Para tener una idea de lo que discutirán sindicato y la empresa Petróleos Mexicanos, está retirar el apoyo de gasolina que son cantidades mínimas de 311 pesos y máximas de 320 diarios a cada trabajador sindicalizado o no; en el caso de vales de gas lo que entrega PEMEX son desde 76 hasta 84 pesos al día, dependiendo de la categoría de la planta que se ocupa, además de recortar 2 mil 785 trabajadores solo del área de exploración y producción.
Estas medidas se tomarán durante la revisión del contrato colectivo 2017-2019, añadiendo la información sobre esta decisión del retiro o cancelación de esos privilegios que será no solo para los trabajadores activos, sino igual para los jubilados.
El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, liderado por el tamaulipeco Carlos Romero Deschamps, ha echado a “volar” las campanas a sabiendas de que las pláticas contractuales serán aguerridas y más al agregarse los reclamos de los diferentes grupos disidentes que ya se preparan para la “pelea”.
Por lo pronto, es un hecho que al Sindicato de Petroleros del país, le quitarán ese sabroso dulce que por años ha saboreado a costa de los impuestos de todos los mexicanos.
La decisión es crucial por el elevado costo que ha sido para los gobiernos federales el sostenimiento de PEMEX que cada día pierde cientos de millones de pesos por tanta complacencia que permitió en el pasado. (www.intersip.org)

