Hoy nadie duda que el tabaco sea dañino para la salud. En el país existen un promedio por encima de los 17 millones de mexicanos que fuman. En el 2007 entró en vigor la Ley para la Protección de los No Fumadores en Coahuila y desde ese entonces fumadores activos se han sentido agredidos, por parte de la población está dividida en opiniones porque otra parte de los coahuilenses están a favor de las medidas tomadas en materia de salud considerando que protege sus derechos de respirar una aire limpio, libre de humo provocado por el consumo de tabaco.
OPINIÓN
Por Guillermo Robles Ramírez
Polémica, incongruencia y dinero, el secreto del negocio
Hoy nadie duda que el tabaco sea dañino para la salud. En el país existen un promedio por encima de los 17 millones de mexicanos que fuman. En el 2007 entró en vigor la Ley para la Protección de los No Fumadores en Coahuila y desde ese entonces fumadores activos se han sentido agredidos, por parte de la población está dividida en opiniones porque otra parte de los coahuilenses están a favor de las medidas tomadas en materia de salud considerando que protege sus derechos de respirar una aire limpio, libre de humo provocado por el consumo de tabaco.
En un principio, fue motivo de polémicas y discusiones sobre todo sus medidas con respecto a cómo se multaría, cuánto y quién lo ejecutaría, existiendo ese vacío dentro de la ley porque no existían los mecanismos planteados desde un principio, cosa que con el tiempo se fue corrigiendo y muy a pesar de ello hasta el momento nunca se ha aplicado ninguna multa a establecimientos, siendo todo más que puros llamaradas de petate y negocio para servidores públicos quienes cobraban con el ¡huy!..¡huy!..¡huy!.., te voy a multar, y la mayor parte de los establecimientos empezaron a readaptar sus negocios para dividir las secciones de fumadores con las de no fumadores.
Después de más de siete años, en este 2015 habrá sanciones para los negocios que incumplan con la norma, según declaró la Secretaría de Salud mientras, por otro lado, se ponen de acuerdo con la Cámara de la Industria Restaurantera para convencerlos de que se trata de algo benéfico.
Durante todos éstos años aparte de ser letra muerta lo que la gente conoce bajo el nombre más corto de “ley antitabaco” o “la ley de no fumadores”, de muy poco ha servido porque existen en el mundo más de mil 100 millones de fumadores, de los cuales 800 millones viven en países en vías de desarrollo, por lo tanto el 30 por ciento de los adultos del mundo son fumadores altamente activos.
No se puede pasar por alto que la mayoría de los fumadores empezaron a fumar a edad temprana. Además, las restricciones para exhalar humo en las naciones más desarrolladas hicieron que las grandes tabacaleras promovieran el consumo en los países en desarrollo, entre las mujeres y los jóvenes, con atractivas campañas de exaltación del consumo como símbolo de liberación femenina, de estatus social e insignia de madurez.
En México más de 53 mil fumadores mueren anualmente por enfermedades vinculadas a su adicción, pero son reemplazados rápidamente por más de 90 mil nuevos fumadores, que en promedio se inician a los 13 años de edad muy a pesar de las normas establecidas para la prohibición de venta a menores, pero en una triste realidad, las niñas y niños son más inteligentes para ingeniárselas y conseguirlos.
En el caso de los fumadores pasivos considerados en la adolescencia, el INEGI menciona que éstos suman 5.2 millones, ya que viven con fumadores activos y constituyen 38.3 por ciento de los mexicanos de entre 12 y 17 años de edad.
¿Por qué emprenden los niños un hábito que años después muchos de ellos será un hábito que desearán abandonar de manera frustrante?. La razón principal es el ejemplo de los adultos. Los menores de edad de ambos sexos fuman por parecerse a los adultos. Desean imitar el mundo duro y sofisticado de los mayores.
Los números ahí están, las estadísticas también al igual que las leyes y otras herramientas normativas en donde se prohíbe fumar y proteger a los que todavía no cumplen la mayoría de edad. Y muy a pesar de esto, los índices no van a la baja, sino todo lo contrario en donde el negocio de las tabacaleras es más fuerte pero sobre todo el ingrediente secreto que lo convierte en todo una droga adictiva que sin importar que en la presentación de las cajetillas de cigarro vienen advertencias e imágenes alusivas con una ilustración de una rata muerta en la cual nos dice o sugiere que dentro de todos sus componentes del cigarro existe uno que es la raticida.
En los últimos años, sobre todo hace cuatro, un nuevo producto en el mercado es el único que al parecer le ha dado dolor de cabezas a las compañías tabacaleras, más que las mismas leyes o disposiciones establecidas a nivel mundial para separar las áreas de fumadores con los que no fuman, algo que ni la publicidad o documentales encontradas en la redes sociales e Internet sobre las consecuencias negativas en tu cuerpo ante el consumo de cigarros de tabaco e inclusive más impactantes que películas como, “El Informante” basado en hechos reales en donde el programa estadounidense 60 minutos exhibe la tabacalera norteamericana Brown & Williamson, sobre el secreto guardado por la industria tabacalera sobre las sustancias que crean adicción en los fumadores.
Este sencillo producto del cual no pudieron escaparse como una variante que ha estado impactando de manera significativa a las tabacaleras es conocido comercialmente como el “cigarro electrónico”, mismo que las propias compañías del tabaco hicieron campañas negras con alegatos sin sustentos de que es un producto que te hace daño y sin embargo, al día de hoy nunca se han podido comprobar científicamente dichos alegatos, hasta el grado de que la misma empresa tabacalera Altria Grup Inc., lanzara su primer cigarrillo electrónico bajo la marca Markten.
Incongruencias de la vida en donde por una parte una empresa tabaquera aplica el famoso dicho, “si no puedes con el enemigo, únetele”, y por otra parte, incongruente que nuestras autoridades ataquen ferozmente la venta del cigarro electrónico con el decomiso de éste producto bajo el argumento de ser considerado prohibida su venta para la protección de la salud, mientras tanto el cigarro común es decir, al tabaco más que comprobado dañino para el cuerpo humano y con un alto índice de mortalidad se le otorga permiso su venta a un producto que mata no solamente a adultos sino también a menores edad y uno de los principales factores del cáncer de pulmón. Además de incongruente es más que obvio las grandes cantidades de dinero que reparten a nuestras autoridades. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org
