El sacerdote católico, Carlos Aguilar Sánchez, con cierta experiencia en medicina alternativa, desconociéndose si es titulado o práctico de la homeopatía, conocida por los famosos “chochitos”, esas pequeñas bolitas de azúcar y alcohol, al menos es lo que saben y huelen, afirmó públicamente que con medicina homeopática, ha liberado de la homosexualidad a varias chavitas y chavitos o sea jura y perjura que ya no son gay´s, ya son machas y machones, gracias a esas maravillosas y milagrosas pildorita.
Mi Columna
Sino es gripa
Por Carlos Robles Nava
El sacerdote católico, Carlos Aguilar Sánchez, con cierta experiencia en medicina alternativa, desconociéndose si es titulado o práctico de la homeopatía, conocida por los famosos “chochitos”, esas pequeñas bolitas de azúcar y alcohol, al menos es lo que saben y huelen, afirmó públicamente que con medicina homeopática, ha liberado de la homosexualidad a varias chavitas y chavitos o sea jura y perjura que ya no son gay´s, ya son machas y machones, gracias a esas maravillosas y milagrosas pildorita.
Don Carlos Aguilar Sánchez, está a cargo de la parroquia de Villa de Fuente, de Piedras Negras, Coahuila, declarando en entrevista a un reportero de la Región Norte, que con “chochitos” ha curado a más de un centenar de adolescentes que han acudido ante él, acompañados por sus padres a su consultorio de Juárez 307 en la conocida Villa de Fuente y para mayor información a un lado del orfanatorio en donde consulta los jueves de cada semana, así como nos gusta a los mexicanos, de grapa o sea gratis.
El cura católica, pese a sus ya cumplidos 81 años el mes entrante y a padecer un cáncer que ha invadido todo su cuerpo en la entrevista no ocultó su orgullo y satisfacción de que después de muchos años de recomendar los “chochitos” para cambiar la alteración de las hormonas y definir el sexo femenino y masculino en menores de edad.
Advierte que atiende solamente a pequeñas o pequeños “delicaditas o delicaditos, medio amaneraditos y niñas con tendencia a lesbianas o sea que el sacerdote Aguilar Sánchez, no hace “curaciones milagrosas”, sin mayor explicación, dejado abierta la mente de la gente para definir que a los más adultos que jóvenes que tomaron un camino diferente a su sexo, hay que se sanen solos o que Dios o Lucifer se encargue de ello.
Como buen católica, insiste que Dios hizo al hombre y la mujer para unirse y procrearse y de ninguna manera y por ningún motivo a dos seres del mismo sexo, aclarando que tanto en aquella o aquellos niñas y niños o adolescentes que deseen ser normales deben estar totalmente convencidos de que en verdad quieren encontrar el camino correcto, porque a la fuerza nada. Además recomienda leer la Biblia, la Carta de la Sabiduría y la Carta de los Romanos.
Carlos Aguilar Sánchez, es un sacerdote que no anda con rodeos y a sus seguidores les aclara y advierte que no es médico, sino que desde joven al iniciar la carrera del sacerdocio, se inclino en la homeopatía y se declara ser un aficionado a la medicina alternativa.
Desde su punto de vista, la homosexualidad en un género u otro, es una enfermedad y por tanto deben buscarse soluciones para apoyar a quien lo necesite, estando seguro que este mal no se curará con leyes y menos con medicina alópata, por tanto no hay más camino correcto que los “chochitos”, asegurando que también con la homeopatía a curado enfermos de tifoidea, cansancio crónico, tuberculosis, insomnio y de otros males.
En contrapartida y como en todo que se producen otras opiniones y expresiones, más tardó el religioso en hacer su afirmación a un medio de comunicación de la frontera Norte, que en recibir una andanada de reproches, cuestionamientos y críticas.
Lo menos que le han dicho al padre o sacerdote Carlos, es que es un retrógrada y falto de sentido por asegurar que los “chochitos” puede curar la homosexualidad, según le respondió con esas palabras el Presidente de la Comunidad Gay San Elredo de Saltillo, Noé Leonardo Ruiz.
Además le mandó decir al sacerdote, Carlos Aguilar, que la Organización Mundial de la Salud, ha declarado que la homosexualidad no es una enfermedad, por lo que “entonces los cochos son un placebo para las personas”, le replicó al padre Aguilar.
Remata recordando que en l979 la propia OMS sacó desde l979 la homosexualidad del catálogo de enfermedades siquiátricas.
La verdad es que el tema de la medicina homeopática, que tiene varios siglos de ejercerse hay los convencidos de sus resultados curativos, mientras que igual hay los incrédulos.
La Organización Mundial de la Salud, ha alertado sobre su uso en enfermedades como la malaria y el SIDA, considerándola otros grupos médicos y científicos que no es ética y que lo que motiva es alargar el sufrimiento de quienes se atiende a través de la medicina homeópata, calificándola de que hay ausencia sobre su eficacia.
Total que todo depende de la fe, esperanza y confianza que se tenga no solo en cuestiones de medicamentos, sino en muchas otras situaciones que se nos presentan en la vida diaria.
No soy médico, pero de lo que siempre he sido un convencido es que la homosexualidad no es gripa, para quitarse con simples pastillas de un día para otro, pero cada quien su derecho de creer y no. (www.intersi.org)


