Mi Columna
¿ Fin al Cuarto poder ?
Por Carlos Robles Nava
El cuarto poder, al que tradicionalmente y en lo personal siempre le he agregado y rematado esa misma frase en el sentido de “que quisieran poder en el cuarto”, empezó a debilitarse de una supuesta impunidad que “Juan Pueblo” pregonaba que teníamos los que por fortuna pertenecíamos a un medio de comunicación en cualquiera de sus modalidades.
En los últimos años, esas dizque “concesiones” que en realidad algo o regularmente tenían de veracidad, ha ido desapareciendo, para quedar el cuarto poder, no en el cuarto lugar de jerarquías en general, sino que esa frase ha sido borrada del vocabulario de quienes laboramos en algún medio de comunicación, para ser víctimas en invariables casos de la injusticia de quienes están obligados de dar seguridad a la comunidad, sin referencias en particular alguna.
Es cierto que en el muy pasado, los reporteros gozamos de garantías y favores de la policía, agentes de tránsito, de ministerios públicos y de otras instancias gubernamentales, pero en este tiempo, algunos optamos por negar nuestro oficio cuando cometemos, como todo ciudadano, una infracción vial o por otras circunstancias de otro tipo de violación al orden público.
Porque negar de nuestro trabajo, por la simple razón de que al identificarnos como periodistas ante distintas autoridades, inmediatamente aplican la “ley china” o conocida como represalias con el consiguiente agregado de quien nos sancionará: Vaya hasta que me toca una para mí, pues ustedes los periodistas siempre nos están chingue y chingue por nuestro trabajo, así es que ahora me toca la mía.
La verdad es que la gente, al menos buena parte de la comunidad, nos ha endilgado ese cuarto poder, que ahora está borrado y que en lo personal, veo correcto, pese a que hace varias decenas de años del pasado, fui de esa prensa privilegiada considerando que fuimos más pocos o menos a la época actual en que se han multiplicado de manera extraordinaria.
En esta generación que se vive, hay igual de mujeres periodistas o reporteras, que hombres, en mis pasados tiempos, una mujer en medios de comunicación era una rareza y se le veía con cierta morbosidad. Ahora, las vemos con toda naturalidad en este medio.
Retomando el tema de que se está disminuyendo o acabando la impunidad o complacencia para las y los periodistas, la semana pasada, en el Estado de Campeche, la Procuraduría General de la República, a través de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, más conocida como la FEPADE, privó de su libertad y condujo a las celdas más cercanas a tres directivos de un medio de comunicación.
El motivo o razón, difundir encuestas de preferencia en plena veda electoral, siendo los directivos periodísticos José del Carmen Rodríguez, David Sánchez Santiago y Juan José Sánchez Ramírez, del periódico “Campeche Hoy” y la página de internet “Visión Carmen”.
Los tres directivos de medio impreso e internet, violaron el artículo 403 del Código Penal Federal, por espacio de ocho días antes de los comicios, estableciendo la ley no publicar en cualquier medio informativo resultados de encuestas de opinión que den a conocer preferencias de los ciudadanos.
Bien o mal, es la ley y el “título” de periodista no nos da ningún derecho de violentar la legalidad, por muy periodista que se sea, la ley es la ley y hay que cumplir porque así de buenos que somos para criticar y demoler a cuanto funcionario oficial o privado que no cumple con la ley, debemos y tenemos que ser los comunicadores los primeros en respetar las leyes.
No es demagogia barata esta posición, es simplemente mi opinión personal y como comunicador que me jacto en serlo. (www.intersip.org)

