Mi Columna
Roban otra vez al DIF
Por Carlos Robles Nava
Hay hechos lamentables y frustrantes, sobre todo cuando la o las víctimas son personas, organismos no gubernamentales e instituciones oficiales que realizan acciones de beneficencia a grupos de escasos recursos económicos.
Por información publicada por un medio de comunicación de la Región Norte de Coahuila, concretamente de Piedras Negras, Coah., se dan a conocer las investigaciones que está realizando la Procuraduría de Justicia del Estado, de cheques robados del interior del área administrativa del DIF Estatal, figurando entre los principales sospechosos y probables rateros, dos empleados de este sistema gubernamental.
Se trata de cheques extendidos a nombre de beneficiarios de programas de apoyo a la clase necesitada, es decir, de confirmarse en realidad que esos dos sinverguenzas fue gente que labora en el interior del DIF Estatal, es una lástima que en estos casos, la ley no contempla doble castigo, pues además de abusar de la confianza que se les dio para tener a su cargo el manejo y control de eso cheques, se lástima fuertemente la economía de los beneficiarios a quienes estaban destinados los cheques robados y cobrados en alguna institución bancaria con firmas falsas y otras artimañas.
Los cheques cobrados indebidamente en esta ocasión pertenecían a personas de la tercera edad y por lo pronto han salido a flote la desaparición y cobro ilegal de cheques por 96 mil pesos, al menos es el saldo arrojado por las primeras investigaciones.
La Procu ha requerido información a los bancos en donde se cobraron los cheques hurtados para conocer, al menos en principio, si la identificación presentada es real o falsificada.
Cuando señalamos que una vez más roban al DIF Estatal, recordamos que hace entre tres a cuatro gobiernos estatales anteriores al actual, igual una mujer que se encargaba del manejo, control y entrega de cheques de programas de ayuda a vulnerables, durante varios meses estuvo cobrando cheques de becas a escolares.
La Presidenta del Voluntariado del DIF Estatal de aquella época, mostró tanta su rabia y coraje por esta ratería de quien había sido nombrada administradora y cuidadora de los recursos destinados a esos fondos que pidió a su esposo, el entonces gobernador, metiera al bote o mandara a la chirona, a la mujer ratera.
El esposo de quien había estado cobrando ilícitamente infinidad de cheques, recurrió a la nobleza y bondad del ahora ex gobernador y acudió ante él para arrodillado en el piso y con llanto suplicó perdón para a su mujer que había defraudado la confianza conferida.
La clemencia con lágrimas en los ojos de quien pedía perdón para su mujer, trajo de recuerdo escenas similares utilizadas por quien por varios años fue su patrón, que bien se las aprendió, por cierto dueño de un medio de comunicación, quien tras hacer sus trastadas, hacia lo mismo que su alumno quien ahora imitaba a su maestro en la especialidad de robar y pedir perdón.
El ex gobernante cedió al lloriqueo del esposo de la administradora ratera y todo quedó en un simple perdón y en esa ocasión se le retiró del servicio público a la ladrona de los cheques de apoyo a los niños, aunque años más adelante apareció en un nuevo puesto al frente de una oficina que extiende documentos que facilitan salir del país, favor que otro gobernador le hizo al “marido mártir”, abusando de su trabajo como comunicador televisivo saltillense.
Unos años posteriores a estos hechos, el gobernante que perdonó a la mujer rata, demando al esposo de esta, por “hocicón”, por cierto ese político ganó la demanda cuya sentencia contenía el pago de más de 600 mil pesos por daños morales, etc.
Su servidor no inventa la historia, la ha vivido, por lo que en lo personal considero que las o los nuevos ladrones de cheques, serán perdonados. (www.intersip.org)

