Mi Columna
Eso del cero, fue cuento
Por Carlos Robles Nava
Reconocidos analistas financieros y económicos, pronosticaron que eso del presupuesto cero presentado para el 2016 por el gobierno federal, sería cuento chino, pues de acuerdo con sus observaciones la intención es más de control que de efectividad y aprendizaje, al margen de que desde un principio no se integró debidamente por falta de tiempo a partir del momento en que se decidió hacerlo y la fecha de vencimiento para presentarse ante el Congreso de la Unión.
A final de cuentas, en efecto resultó cuento chino, que eso deben las Entidades agradecerlo a las 11 mil vírgenes, pues parea el 2016 tendrán más dinero que gastar. Por lo pronto a Coahuila le corresponderán casi 2 mil millones de pesos más que este año que será de alrededor de los 41 mil, millones de pesos.
Hay múltiples opiniones sobre el particular en el sentido de que la Federación incumplió las expectativas de un real presupuesto base cero porque no dio a conocer indicadores de desempeño para medir costos sobre beneficios de estructura programática de ejecución de los recursos públicos.
Los hay que señalan que si se suman los años que los gobiernos tardaron para homologar la ley de contabilidad general, no les alcanzará todo el sexenio actual para asimilar la metodología de presupuesto base cero.
También quienes estiman que no se puede aplicar al 100 % el esquema porque el Presupuesto Base Cero está en construcción y solamente se le dio un ligero avance.
Los más benévolos reconocen que se trata de un simple esfuerzo de reingeniería; otros que el presupuesto planteado para el año entrante será suficiente para no anunciar más ajustes, no faltando a los que no sorprendió, ante supuestas reducciones en ciertos renglones.
Por otro lado, la correcta funcionalidad del Presupuesto Cero, hay quienes estiman si será bueno o malo, considerando un crecimiento económico calculado para el 2016 entre el 2.6 y 3.6 por ciento.
Estas variadas opiniones, argumentos y visualizaciones de los expertos, es sopesando lo dicho por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en el sentido de que el enfoque de base cero significa llevar a cabo un análisis de diferentes componentes del gasto como programas presupuestales, estructuras organizacionales, gastos de operación o la forma en la que se determinan asignaciones para programas y proyectos de inversión, sin considerar años previos.
Entre quienes externan sus dudas y visión sobre este novedoso sistema de Presupuesto Base Cero, figuran los analistas como Raymundo Tenorio, Director de Programas de Economía del Instituto Tecnológico y Estudios Superiores Campus Santa Fe en la ciudad de México; Aníbal Gutiérrez, de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma Nacional de México; Héctor Villarreal, Director del Centro de Investigación Económica Y Presupuestaria; Luis Adrián Muñiz, Sub Director de Análisis Económico de Vector; y Issac Velasco, del Banco “Ve por Más”.
Para los mexicanos no debe pasar desapercibido que este concepto es nuevo, pues el país no tiene experiencia alguna en eso del Presupuesto Base Cero, concepto que la Federación razona tan simple y sencillo como lo hizo de reducir o recortar ciertos programas y gastos en general de algunos conceptos, mientras que los estudiosos en la materia hablan y coinciden que para elaborar un Presupuesto Base Cero, no solo en el área oficial u gubernamental, sino en cualquier empresa o proyecto a realizarse, debe ir acompañado de estudios minuciosos sobre parámetros, definiciones de crecimiento, indicadores, medición de costos sobre beneficios de estructura programática de ejecución de los recursos públicos, etc.
Por lo pronto, el mal llamado presupuesto cero fue una farsa, pues será mayor que en otros años. (www.intersip.org)

