Mi Columna
No exageren
Por Carlos Robles Nava
Ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre, significando que no hay que exagerar porque los excesos son malos y no conducen a nada.
Me refiero a esta frase por el dizque estudio hecho por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa, en donde “exhibe el maltrato” que “reciben” los escolares de primer nivel, preferentemente los de 4º, 5º y 6º grado.
Más tardo el INEE en dar a conocer los resultados de este trabajo que algunos organismos magisteriales exponer su punto de vista sobre el particular, predominando la opinión de que se ha exagerado, considerando además de que se está sobreprotegiendo a los escolapios sobre todo porque el INE considera que ese “maltrato” es violatorio a sus derechos humanos.
Para el INEE es injusto, violatorio a los derechos humanos y “maltrato físico” el que los escolares reciban como reprimenda un coscorrón, pechizco o bien una nalgada por su mala conducta habiendo ocasiones en que se le falta el respeto al maestro, además de las ofensas y rebelión que hay de los escolares cuando se pide guardar silencio o al agredir sin ton ni son a una o un compañero, cuando se dirige con frases obscenas y las repite pese al extrañamiento que recibe.
Hay padres de familia que reconocen abiertamente que ni ellos mismos que les dieron vida los aguantan, pero en contrapartida, no quieren que a sus “cachorros” mal portados se les toque ni con un pétalo de rosa.
En décadas del pasado, los padres, preferentemente las mamás acudían con regularidad a la escuela pública donde asistía su hija e hijo para preguntar cómo andaba el criollo en aprovechamiento y conducta y una vez que era informada, le decía a la maestra: “Cuando se porte mal péguele, usted es su segunda madre”.
Así eran las cosas en los ayeres, que no tienen comparación a las épocas de la actualidad en donde desde el punto de vista de algunos, la falta de disciplina convierte a los escolapios en caprichosos, rebeldes y faltos de respeto no solo a las maestras o maestros, sino a sus propios padres.
Será tanta tolerancia que se permite con ese cuento chino de que se violan los derechos humanos del menor de edad, aunque se violen los derechos de respeto y consideración al o los maestros.
De acuerdo al INEE, en las escuelas de México hay prácticas disciplinarias, físicas y psicológicas que vulneran sus derechos.
El INEE reveló que la evaluación de condiciones básicas para la enseñanza y aprendizaje, hay un 11.6 % de casos en que la o el maestro da coscorrones, pellizcos, nalgadas u otra agresión física.
En otros casos el castigo al escolapio es de suspensión de clases por un día y cancelación a su participación en festivales, registrándose en lo primero un 9.9 % y en lo segundo, un 10.1%.
Otro tipo de castigo a los mal portados es no permitirles vayan a los bebederos de la escuela cuando dicen tener sed o encerrarlos en algún lugar de la misma escuela.
Sylvia Schmelkes, Presidenta de la Junta de Gobierno del INEE, dijo que en las escuelas se debe dar a todos los niños un trato digno y se debe proteger su derecho a la educación como los demás derechos.
De acuerdo al INEE los escolapios deben ser tratados con dignidad y respeto absoluto, ¿ pero por igual no debe tratarse al maestro o por ser menores nomás tienen derechos y el profe no por ser adulto?. (www.intersip.org)


