Mi Columna
Ignorantes o pasalones
Por Carlos Robles Nava
El tan cuestionado tema fraudulento de la sociedad financiera FICREA que arrebató miles de millones de pesos a creyentes en sus prometidas ofertas de pagar más intereses que lo normal en la banca nacional, ha puesto a la luz pública la ignorancia o tolerancia que hay en algunos funcionarios públicos que, por desgracia, manejan los recursos ajenos o públicos como si fuesen personales, siendo lo peor que pretenden ocultar su osadía de delinquir con falsos testimonios y con la complicidad de autoridades obligadas a estar pendientes de que no se dé mal uso a esos dineros.
FICREA engañó a casi 6 mil creyentes de todo el país, en su mayoría gente de medianos o abajo de esa categoría hablando económicamente, siendo lo peor que lo hizo también ante la Comisión Nacional Bancaria, institución obligada a supervisar las operaciones no solo de los giros bancarios, sino igual de las sociedades populares financieras que se dedican a prestar y recibir depósitos para que a los dueños de esos recursos se les paguen intereses y, así mismo a cajas ahorradoras o de préstamos de cualquier índole.
Del mismo timo o fraude fueron víctimas instituciones gubernamentales del Distrito Federal y los Estados de Coahuila y Guanajuato, cuyos titulares de las dependencias que invirtieron dinero ajeno, cayeron en la ambición de ganar intereses con dinero ajeno y ahora sufren las consecuencias de cómo enfrentare la pérdida del dinero.
Son varias las versiones e informaciones oficiales de autoridades, en el sentido de que será difícil la recuperación de lo defraudado, aunque la Comisión Bancaria dice que a más del 60 al 70 por ciento, ya se les reintegró el dinero con la garantía que por ley se instituye en estos casos y que es la obligatoriedad de reintegrar a los inversionistas perdedores un máximo de 130 mil pesos.
El resto o sea entre un 30 y 40 por ciento de las víctimas, está pendiente y se ve difícil solventar millonarias cantidades que tal es caso de dependencias de Guanajuato, Distrito Federal y Coahuila.
Como si fuese poco y refiriéndonos al caso Coahuila y en relación a los 125 millones de pesos que “invirtió” y tiene perdidos, por lo pronto, el Tribunal Superior de Justicia en donde conforme transcurre el tiempo salen a flote situaciones sorprendentes y hasta frívolas como el que el Tribunal había invertido el dinero ajeno desde el 2010 y la dizque máxima autoridad de vigilar el destino del dinero público, supo de la anómala situación, hasta fines del 2015.
Armando Plata Sandoval, titular de la Auditoria Superior de Estado, al tener conocimiento de este fraude al Tribunal, dijo a medios de comunicación que el Presidente del Tribunal, Gregorio Pérez Mata, no tenía ninguna responsabilidad y que todo recaía en el Oficial Mayor, en ese entonces, el joven licenciado, Héctor Armando Albear Alvarado, pupilo en Jurisprudencia de Saltillo de la UAdeC., de Pérez Mata, quien recibió la orden de echarse la culpa, al menos es un secreto a voces dentro del mismo Tribunal.
Es decir, don Goyo, pese a ser el Presidente, aparece como simple monigote en esta institución de justicia de Coahuila, pues de entenderse que como jefe supremo de cualquier oficina oficial, el titular es y debe asumir la responsabilidad de lo bueno y malo que haya.
El meollo de este dinero desaparecido, al menos por el momento, exhibe a nuestras autoridades vigilantes de la honesta aplicación de los dineros, como pasalones, cómplices o ignorantes. (www.intersip.org)


