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Guillermo Robles

Pasión, pascua o vacaciones

OPINIÓN

Por Guillermo Robles Ramírez

Pasión, pascua o vacaciones

La semana santa cada vez va perdiendo su simbolismo real, al igual que su significado ya que es sinónimo de vacaciones, pero realmente usted sabía que para la Iglesia es la misa más larga de todo el año porque inició ayer jueves y no termina hasta el día de hoy viernes.

Los usos y costumbres de la gente van cambiando con el tiempo algunas veces sirve para reafirmarlos, otras desafortunadamente se van perdiendo. Las nuevas generaciones confunden la Semana Santa como sinónimo de “vacaciones santas”, y lo vemos con la afluencia de los lugares turísticos de nuestras playas; el ausentismo dentro de las ciudades. Esta misma aplicación lo están empezando hacer cada vez más repetitivo los funcionarios públicos cuyas agendas de trabajo las disfrazan como “reuniones privadas”, o visitas al extranjero para la atracción de nuevos capitales de inversión, siendo esto más que puras patrañas.

La Semana Santa y Pascua están llenas de simbolismos religiosos que se comparten mundialmente, teniendo representaciones diferentes, pero todas encaminados a la misma causa.

Para la mayoría de los católicos es para reafirmar la fe; para otros la celebración de otras cosas. Aunque se ha ido perdiendo un poco el fervor por seguir las tradiciones como es en el caso de nuestro país la representación de la pasión de Cristo, la manera con mayor peso para celebrar la rememoración de los últimos días de la vida del hijo de Dios, y su entrega hasta su crucifixión demostrando el amor hacia el ser humano teniendo que pasar por el sufrimiento físico para la salvación del hombre.

Ésta remembranza representada en las principales calles de diferentes ciudades tuvo un incremento agigantado entre sus feligreses cuando el actor estadounidense Mel Gibson, en el 2004 fue el productor y director de la película “La Pasión de Cristo”, con una óptica y sensibilidad logrando penetrar en la sensibilidad al grado de que fue motivo de noticia imágenes televisivos entrevistando a la gente cuando salía de las principales salas cinematográficas por todo el mundo siendo sus reacciones de dolor y lágrimas, reafirmando la fe de millones de católicos.

Subsecuentemente a ese año como la espuma del mar se va difuminando conforme toca tierra firme, de igual manera la participación y asistencia de la gente fue bajando; teniendo en éste año menos gente donde se vio muy claro en las diferentes calles de Saltillo, Torreón, Parras de la Fuente, y el resto de los municipios donde antes había muchedumbre siguiendo la representación de la pasión de Cristo ahora son contados los seguidores, no pasando de cincuenta personas e inclusive otras donde se veía hasta grupos de diez o quince personas predominando gente de la tercera edad,  y muy poca participación de menores.

Como dato curioso también muchas de las Iglesias no solo de nuestra entidad sino del resto del país, incongruentemente es la misa más importante del todo el año, pero tal pareciera que algunas de ellas también se tomaron muy en serio las vacaciones viéndose las puertas cerradas y sin misa en una fecha tan importante como la que representa la Semana Santa.

Por otra parte, la celebración de Pascua, aunque en el Nuevo Testamento o en las Escrituras apostólicas no hay una festividad como tal, pero de manera mundial significa en su concepción religiosa la continuidad de la celebración de la resurrección de Jesucristo.

Ahora la cultura yanqui ha invadido la pascua como la llegada del conejito que esconde huevos en matorrales, flores y por todas partes de los jardines de los hogares para anunciar que la primavera llegó y aquellos huevos adornados de colores vivos y rellenos de confeti son el motivo de la alegría y uno que otro huevo rellenado con harina como broma pesada pero no dejando de causar risas a los pequeñines.

Cada año los jóvenes saben menos sobre éstas celebraciones al igual como sus tradiciones encontrándose una falta de conocimiento de las costumbres que nuestras generaciones atrás hacían o comían en aquel entonces. Es común que si a una persona joven le pregunta si conoce el pipián; platillo muy frecuente en ésta temporada para evitar comer carne de res la desconozcan o nunca lo hallan probado, así como algunos otros alimentos como los romeritos, cabuches, bacalao, capirotada, habas, tortitas de calabaza, los orejones (albaricoques o melocotones deshidratadas) y otros.

Tanto la iglesia católica como las familias mexicanas tenemos la tarea de retomar las costumbres religiosas para que no se pierdan éstos valores esenciales para el ser humano para coexistir como parte de un equilibrio de la humanidad o simplemente en la necesidad de la creencia de un Ser Supremo sin tomar la bandera de cualquier religión, pero si necesario como parte historial de la existencia del hombre.

Aunque renieguen el comercio de las carnicerías por tener que cerrar sus negocios el miércoles de ceniza, jueves, viernes siguientes y aquellos días marcados por la iglesia como días de abstinencia; no hay que dejar que esto afecte la variedad de gastronomía mexicana de Semana Santa y las costumbres de celebrar la liturgia de la Iglesia. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org