Mi Columna
Porqué las desaíran
Por Carlos Robles Nava
Las audiencias públicas que este año ha programado la Procuraduría de Justicia en el Estado, en las diferentes cabeceras municipales de Coahuila, han sido más que rechazadas.
Las cosas han llegado más lejos, pues sus propios principales mandos de esa dependencia lo reconocen, aunque no señalan probables causas o razones de estos desaires que en estos tiempos de incertidumbre debiera tenerse una diferente percepción en favor de quienes siguen y combaten la criminalidad estatal.
¿ Desconfianza ? .¿ La Procu hizo fama de que no hace nada pese a las denuncias y se emplea la sobada frase de ”pa´ que voy sin no hacen nada”.
En las últimas y como se dice, “ni las moscas se les pararon”, fueron las recientes montadas en Monclova y Sabinas, aunque esa ha sido la constante de las anteriores al grado de que dentro del circulo de la Procuraduría se habla de que no tiene caso tanta logística que se emplea, así como gasto en traslados, movilización y desatender las oficinas centrales y regionales para instituir las audiencias públicas que han sido una fatal y completa derrota.
La intención de este programa, al menos es lo que propala la Procuraduría es tener una mayor cercanía con la ciudadanía y en particular con los afectados en ciertos delitos, igualmente escuchar los reclamos de la sociedad, la desatención o inmovilidad en los casos denunciados directamente, miedo, etc.
Hubo audiencias públicas en donde durante las ocho horas que se instalaron, no acudieron ni siquiera diez interesados.
Por ahora a saber, la Procuraduría no ha hecho ningún comentario o pronunciamiento desde su punto de vista de este rechazo, ignorándose si continuarán programándose en el futuro inmediato o habrá cambios en su logística, esquema, tácticas, etc.
Los Delegados Regionales han mantenido la boca cerrada, pues órdenes del Procurador, Homero Ramos Gloria, nadie puede abrir el “pico”, más él, por tanto al pretender ser entrevistados por los periodistas de los municipios en donde se han instalado, todo se hace reservadamente.
Es lamentable esta situación, pero es una realidad, insistimos, se ha perdido la confianza en una de las pocas áreas en donde se suponía se atendía a los afectados por diferentes delitos o los coahuilenses se han cansado de ser escuchados y no ver resultados.
Por otro lado, por más cambios que la Procu está realizando en sus mandos regionales, las esperas para presentar una denuncia se alarga por horas y horas, aunque se afirma que se han agilizado y reestructurado varios esquemas para servir con más prontitud a los quejosos y particularmente en los casos de presentación de denuncias que es un problema al que no han podido dar solución las Agencias del Ministerio Público, cuyo personal, por otra parte, lamenta el poco apoyo laboral que reciben de la superioridad a cuya disposición hay exceso de empleados.
Aparentemente es una situación sin mayor importancia, siempre y cuando no se vea que se trata, definitivamente de una pérdida de confianza, que en realidad es justo lo que se está presentando. (www.intersip.org)


