Mi Columna
Sale adelante Ramos
Por Carlos Robles Nava
Hubieron de pasar 4 años para lavarle su rostro y darle una imagen renovada que tanta falta le hacía, pues sus anteriores 48 meses, fueron desastrosos por el abandono, descuido e indiferencia en que la tuvieron.
Ya tiene otra imagen que no pasa desapercibida ante propios y extraños que tan están en todo, que lo dicen, comentan y reconocen para dejar en el pasado la apatía e indolencia que la llevó a convertirla en una de las más feas y abandonadas y todo por la falta de atención de quien en ese entonces pudo y debió haberlo hecho y no lo hizo.
Ramos Arizpe, el municipio con mayor desarrollo industrial de todo Coahuila está dejando en el pasado el maltrato que recibió para cambiar radicalmente su cara, gracias a la atención que está recibiendo de sus actuales autoridades que están consiguiendo tener calles más limpias, plazas y áreas recreativas recuperadas del pandillerismo y grafiteros para ser rehabilitadas y entregadas de nueva cuenta a las familias del sector, obra pública sin precedente y planificada,
El Ayuntamiento, encabezado por Ricardo Aguirre Gutiérrez, tiene definido el camino renovado hacia donde conducirá a la tierra del Padre del Federalismo y sin que haya dudas, olvidar el pasado para regresar a convertirse en una ciudad más ordenada, limpia, iluminada, con mayor seguridad, con un pavimento libre de baches y hoyancos, pero sobretodo, restituyendo además de la confianza de su ciudadanía, su apoyo para revertir los males que padeció estos últimos cuatro años con el inefable Ramón Oceguera, que no se dedicó a administrar, sino a saquear todo lo que puso, en particular cuanto terreno se encontró a su paso.
El desvergonzando paso de Ramón Oceguera, se marcó con los prestanombres a quienes puso los inmuebles que “compro” a precios de oferta y los puso a nombre de su más cercana parentela, incluyendo por desgracia a su señora madre que ahora hay un pleito tremendo entre hermanos.
Tras recibirse un municipio lleno y saturado de denuncias de los abusos y tropelías cometidas por las exorbitantes y arbitrarias tarifas de consumo de agua y por el servicio de drenaje, esas voces de reclamo fueron tranquilizadas al cumplirse Ricardo Aguirre, la promesa de campaña de retornar a los ramosarizpenses lo que fue de ellos: El sistema municipal de agua potable y saneamiento, logró que se cumplió ante la incredulidad de no pocos fatalistas y opositores gratuitos que no faltan en ningún municipio, para acabar con esas injusticias sociales que tanto lastiman a las clases más vulnerables y olvidadas.
Después de haberse recibido un Municipio altamente endeudado con bancos, proveedores y prestadores de servicios, en una primera etapa se hizo la reestructura de los adeudos como paso principal para restablecer la confiabilidad de la sociedad, confianza que se perdió por la torpeza e indolencia de las innombrables autoridades del pasado.
Se restituyó el servicio médico-hospitalario negado durante largos meses a los cientos de trabajadores municipales por un adeudo con el Hospital Universitario de Saltillo, ante cuyos directivos el nuevo ayuntamiento se apersonó para reconocer y enmendar errores y actitudes caprichosas e infantiles de los que se fueron, formalizando un compromiso para salgar lo adeudado y volver a darles este beneficio social a sus servidores públicos.
La cercanía con los ramosarizpenses, actitud olvidada en los últimos cuatro años por los emisarios del pasado, se recuperó con la atención directa y una vez a la semana en audiencias públicas previstas por las nuevas autoridades.
Se echó andar ya un programa para contrarrestar los inconvenientes de cientos de casas abandonadas por diversas razones y que en el pasado fueron refugio de malandros y genta mala.
Definitivamente, hay Ramos Arizpe, Coahuila, para buen rato. (www.intersip.org)

