Mi Columna
Aunque no nos guste
Por Carlos Robles Nava
Muchos piensan que los impuestos fue un invento del hombre moderno, pero contrario a eso haciendo un poco de memoria desde los faraones egipcios eran conocido como los cobradores los “escribas”, impusieron un impuesto sobre el aceite de cocina. En Grecia los atenienses se les impuso un impuesto en tiempos de guerra para sacar adelante los gastos generados de ésta. Los romanos cobraban el derecho de aduana sobre las importaciones y exportaciones. Así que tan antiguo como el mismo hombre civilizado se les cobraba un impuesto que de ninguna manera a nadie le gustaba que se lo cobrara.
Y en la actualidad no conozco, al menos en mi entorno que es Coahuila, a ningún amigo, familiar, conocido, etc., que exprese su “gusto” y beneplácito por pagar impuestos, que precisamente su nombre lo indica todo: Impuestos, que son una imposición de los gobiernos en turno de todas las naciones del mundo y cuya costumbre viene de cientos de años atrás, cambiando solo formas de pago u obligación de esa contribución que tiene que hacer todo pueblo, en contra de su voluntad.
¿ Qué pasaría si no tuviéramos que rendir ese tributo a nuestras autoridades. Cómo serían nuestras respectivas comunidades. Seríamos más o menos felices al no tener responsables de llevar a cabo muchos de los servicios como es la limpieza de las calles, el alumbrado público, la vigilancia policiaca, aunque ese tema es prohibitivo para algunas pueblos de Coahuila, escuelas públicas, pavimento, etc ?. ¿Sin el ingreso de ese dinero, las autoridades cómo podrían dar todos los servicios que exigimos?.
De hecho, no hay país en el Mundo que se desligue del cobro de esta carga económica, pues lógicamente no habría apoyos a los que nada o casi nada tienen, tampoco formas de proteger y velar por los marginados y volvemos a lo mismo, quién se encargaría y como se pagarían los servicios públicos.
Hay cabeceras municipales de Coahuila, en donde surge el clamor de algunos grupos a su rechazo y total negativa de no pagar la tenencia, plaqueo y otras cargas recaudatorias que obligan el contar con una unidad motriz en la que podemos trasladarnos al trabajo, llevar a los hijos a la escuela, ir a visitar a los parientes, etc, convirtiéndose los vehículos motrices en algo insustituible al igual que es el argumento que los inconforme de cumplir con las respectivas contribuciones.
Castaños, Frontera, Monclova y Torreón, son por ahora, las ciudades en donde se ha elevado más la voz de “no al pago de placas y tenencias”, argumentando la crisis económica que vienen padeciendo, lo injusto del cobro y declararse en el “no pago” porque no cuentan con dinero más que para comer.
Con o sin razón, los grupos que argumentan esos razonamientos y otros para que se les “condone” el pago por traer en la calle un vehículo sin placas, sin pago de tenencias vehiculares, etc., esperan que el Niño Dios o los Reyes Magos, les conceda el milagro de que el Estado los deje tranquilos y no los estén “presionando y fastidiando” con que hay que pagar por tener el beneficio de un vehículo con que pueda ir a donde y a la hora que quiera.
Muchos de los que gritan la “injusticia” de que se les obligue pagar, igual que otros que ya pagaron, han buscado refugio en las organizaciones que se amparan con falsas frases de ser protectores del patrimonio familiar, que estos y otros casos son los que siguen haciendo negocio con las penalidades ajenas ofreciendo arreglar su problema, pero hay que “cubrir ciertos gastos”, dinero que no objetan y en cambio regatean a su gobierno para tener servicios públicos, sobretodo, para tener el derecho y la valentía de denunciar las fallas de los servicios públicos.
Hay ciudadanos, de esos que se resisten y rechazan cumplir con los pagos obligatorios en los derechos vehiculares que llevan dos, tres y hasta más años evadiendo esa obligación, rebelándose al llegarles la lumbre a los aparejos con la advertencia de su vehículo sin placas e incumplimiento en el pago de otros impuestos, les será retirada la unidad motriz de la circulación.
¿ Por qué mejor no cumplir con los derechos vehiculares y disfrutar de la libertad de moverte cómodamente a donde desees y quieras, en tu coche, pickup, moto, etc., aprovechando las facilidades que por ahora están concediendo las autoridades recaudatorias para tener la “fiesta en paz”, sin evadir y huirle a esos latosos, injustos, anti constitucionales retenes?.(www.intersip.org)


