Mi Columna
Después de atole
Por Carlos Robles Nava
Ignoro si es deliberado, complicidad o proteccionismo, pero anunciar después de muchos días de dar a conocer que tal o cual gobernador de una entidad mexicana saqueo y robo los dineros de su pueblo, se le incautarán sus cuentas bancarias, deja mucho que desear y eleva las sospechas que se tienen respecto a que las altas autoridades sabían de las tracaladas y raterías y les dieron tiempo para sacar de sus cuentas bancarias lo que “olvidaron” llevarse de las arcas públicas.
No es valido que las altas autoridades federales quieran disimular y hacer creer al resto de los mexicanos que se está actuando contra esos gobernadores sinvergüenzas para que aprendan y se dé cuenta el resto y no haga lo mismo.
Actuar de esa manera, enardece y eleva la reacción de malestar e inconformidad contra las dependencias centrales de la justicia mexicana es querer dar al resto de la población lo que coloquialmente se conoce como atole con el dedo.
Javier Duarte, gobernador prófugo de Veracruz está por completar un mes huyendo de la búsqueda de que es objeto por la Procuraduría General de la República por el enorme saqueo de dinero que hizo de las arcas de su Entidad.
Después de transcurrido todo ese tiempo transcurrido, la PGR “anunció” con bombo y platillo que “incautarán o embargarán” las cuentas bancarias que tiene el gobernante ratero.
Otro caso más de proteccionismo o complicidad del gobierno federal sobre estos gobernantes sinvergüenzas, lo es Guillermo Padres Elías, ex gobernador de Sonora que ya se encuentra tras las rejas, pero porque él en lo personal decidió entregarse, al anunciar también la PGR que a la esposa del gobernador, la señora María Iveth Dagnino Acuña, se le hará la requisa de sus cuentas bancarias.
Apuesto doble contra sencillo que las cuentas de Duarte y Padres, ya están vacías y que antes de que las autoridades hicieran público el decomiso, estos gobernantes pillos mandaron sacar hasta lo que no de sus cuentas.
No hay duda si consideramos como actúan las autoridades en general que los responsables de esas dependencias les mandaron avisar que sacaran su lana de los bancos porque se les “embargarían o incautarían” esos recursos depositados en las citadas cuentas.
Ha como son nuestras autoridades de cualquier nivel, hay que aplicar una de las muchas frases muy recurrentes entre nosotros los mexicanos y entre éstas está una muy apropiada de que desconfía y acertaras.
La otra suposición es que “entre ratas te veas”, por lo que no hay que dudar que entre ellos mismos se protegen aunque en este caso, uno y otro de los gobernadores son de diferente partido.
Si en verdad se pretendiera actuar con legalidad y honradez, no hay que esperar para darles la oportunidad de sacar lo que saquearon “raterilmente” porque a eso se le conoce como complicidad y no se vale engañar al pueblo, aunque éste ya confía en sus gobernantes. (www.intersip.org)

