Mi Columna
Somos faramalleros
Por Carlos Robles Nava
Además de demagogos y soflameros, los mexicanos al menos un sector, somos muy faramalleros y lo estamos demostrando con la elección de Donald Trump, que como todo político en el mundo, resultó ser un completo demagogo, hocicón y aventado para obtener la simpatía de los ciudadanos, pero más que eso, el voto que a final de cuentas lo llevó al triunfo.
Las actitudes prepotentes, alzadas y envalentonadas de Donald, le dieron resultado porque fue lo que convenció no solo a los militantes y simpatizantes de su partido el Republicano, sino hasta los que no tenían inclinación hacia ninguno de los dos partidos políticos que pelearon la Presidencia de las tierras del Tío Sam.
Así es la política y en ocasiones nos pone en la disyuntiva si votar por el hocicón, por el “aventado” o por el agradable y simpático, porque me puedo equivocar al reconocer que el multimillonario Donald Trump, no tiene para nada una imagen amigable o sencilla que motive un voto a su favor, sino por el contrario, es el clásico antipático y desagradable.
Empero su imagen y anti carisma en nada influyó para reducirle votos y aún sigue causando polémicas de aquellos que consideran que Trump “cumplirá” todas las amenazas que dijo y seguirá haciendo contra México.
Es probable que algunas se le cumplan, pero no hay que hacer a un lado que en general todo Presidente de cualquier país, es obligatorio contar con el consenso general de su respectivo Congreso para llevar hasta el final sus intenciones y propósitos, aunque tenga mayoría su mismo partido.
No dudo respecto a que sacará a todos los indocumentados, aunque en principio ya se refirió concretamente que será todo delincuente, contrabandista y de hecho aquellos que por distintas razones delinquieron, aunque hay que esperar lo que pueda venir en el futuro cercano o a medio plazo.
Todo esto está relacionado a declaraciones de un líder campesino de Coahuila y me refiero a Armando Mata, líder estatal de la organización campesina “Los Dorados de Villa”, quien declaró su preocupación de la prohibición que dice el dirigente del campo, decretará el gobierno de Trump una vez sentado en la Casa Blanca, para que los Estados Unidos no siga comprando cera de candelilla e ixtle procedente de Coahuila y que por años ha sido el principal sostén de cientos de familias del desierto de la Entidad.
Otra de las convicciones de este dirigente campesino es que Donald Trump ya no permitirá la exportación anual como hasta este año se hizo de miles de reses a las tierras del Tío Sam.
Desconozco de donde surgen esas versiones, si consideramos que los Estados Unidos y Japón son los principales compradores de ixtle y cera de candelilla en el caso de Japón y por cuanto hace a reses, los Estados Unidos ya porque razón dejarán de hacerlo, pues hay que estar convencidos de que si nos compran es porque les conviene y no nos están haciendo ningún favor.
Para que alarmarnos antes de “preñar” a la muchacha diría gente del campo, hay que esperar y hacer a un lado el fatalismo con nuestras declaraciones periodísticas llenas de faramalla y demagogia.
No todo lo que dicen los políticos y más andando en campaña, se hace o cumple. Esperemos a que se estabilicen las situaciones y circunstancias antes de caer en el fatalismo y no pecar de faramalleros. (www.intersip.org)
