Mi Columna
Los vecinos incómodos
Por Carlos Robles Nava

No hay municipio en Coahuila y menos colonia en donde no haya vecinos incómodos y me refiero a esos “cercanos” que les place disfrutar música a todo volumen y hasta altas horas de la noche, disfrutando en general las “chelas” y carne asada.
Esta anómala situación no tiene día en que se alborote la “gallera”, aunque por tradición y generalmente los vecinos incómodos aprovechan los fines de semana para “armarla” en su casa y causar el malestar de quienes los rodean y que por desgracia son familias que placen de la comodidad de una noche placentera sin tanto relajo.
Las autoridades municipales prácticamente se han declarado impotentes ya que sus limitantes y más por las noches, es el personal y patrullas, pues no hay que ignorar que la población ha crecido y ese aumento no ha ido a la par con la demanda de lo necesario para que las corporaciones policiacas atiendan las denuncias telefónicas de los “ruidosos”.
Aunque Ramos Arizpe, Coahuila, perteneciente a la Región Sureste junto con Saltillo y Arteaga, no es el único de los 38 de la Entidad que una vez más probará poner un hasta aquí a los vecinos incómodos, ya han tratado de lograr esa hazaña sin resultado otros municipios de la Entidad, pero como bien se dice, el que persevera alcanza y son los augurios que deseamos para dicho ayuntamiento.
Luis Ángel Estrada Picena, Director Municipal de la comunidad donde nació el Padre del Federalismo, ha anunciado que juntamente con la Dirección de Ecología, una vez más se intentará proceder contra los ruidosos, particularmente los nocturnos que en la mayoría de los casos, reciben las primeras horas de la mañana con o más “relajo o alboroto” que al inicio de la “pachanga”.
El “jefazo” policiaco ya advirtió de sanciones económicas para los desobedientes de la disposición de que por las noches deben bajar a un mínimo los decibeles de sus radios o aparatos de sonido.
Reconoce que cada vez es mayor este problema y por se implementará un operativo especial para por las noches hacer rondines por las distintas colonias de Ramos, dando a conocer que los comisionados para combatir a los ruidosos llevarán en sus unidades un sonómetro especial que medirá el número de decibeles.
Comparativamente al año pasado, en lo que va de este 2017 las llamadas solicitando a la Policía ponga un alto a los vecinos incomodos, han crecido hasta un 400 por ciento, lo que en si demuestra lo grave del problema.
Las colonias, al menos en Ramos Arizpe con vecinos más ruidosos son: Manantiales y Analco, advirtiendo que las familias que suban a más de 68 decibeles sus aparatos, automáticamente serán multados con una mínima de 50 y una máxima de 500 salarios.
El fracaso de otros municipios coahuilenses en someter o hacer cumplir a los ruidosos a no elevar tanto el sonido de sus aparatos, ha sido principalmente por la insuficiencia de unidades policiacas para movilizarse y la escasez de policías, así es que les deseamos suerte en su intentona a las autoridades policiacas que por tener ya un pie del fin de su administración, ojalá y logren apaciguar a los vecinos ruidosos e incomodos. (www.intersip.org)

