Mi Columna
Les dan manos libres
Por Carlos Robles Nava

Es demasiado el número de grupos privados o de amigos que se integran dizque para realizar eventos de beneficencia y destinar lo recaudado a organismos o personas que necesitan de esos dineros para su atención médica, resolverles algunas carencias u otro problema y también para entregarlos a sectores vulnerables.
La realización de los eventos y principalmente la recaudación de los dineros se hace al arbitrio de cada grupo que lleva a cabo éstos y como no hay autoridad que los vigile y exija rendir cuentas, no son pocas las ocasiones en que esos dineros van a parar a manos ajenas desviándose para los fines que promovieron, abusándose no solo de la falta de vigilancia de las autoridades, sino de los que creyeron en su supuesto noble fin.
La última estafa dada a conocer públicamente se cometió en Saltillo, Coah., con uno realizado por el Club de Autotuning Only Ladies, supuestamente para ayudar a un niño paralítico de nombre Toñito.
Del total de lo recaudado que fueron doce mil pesos, la familia de Toñito solo recibió mil 700 pesos de manos de Lizet Martínez, Presidenta del citado organismo, al menos es lo afirmado por las entonces y aún socias que por cierto a raíz de la estafa que pretendió cometer dicha dirigente del Autotuning Only Ladies, renunciaron a ese Club.
Del fraude o latrocinio que trató de cometer Lizet Martínez, se enteraron las ahora ex socias porque hicieron una visita domiciliaria a la mamá del chamaco para quien se dijo sería el dinero reunido y allí salió el “peine” o a relucir que solo le habían entregado mil setecientos pesos.
Molestas las ex socias enfrentaron a Lizet obligándola a entregar el total una vez descontados algunos gastos, por lo que la madre de Toñito recibió ocho mil pesos más que indebidamente y al menos por la queja pública hecha, pretendió Lizet embolsarse.
Este no es un caso excepcional, pues con el pretexto de que el evento organizado será a beneficio de una causa noble, hay otros más realizados en los distintos municipios de Coahuila en los que se rinden cuentas “mochas”.
Bueno sería que las autoridades municipales exigieran comprobación de que se cumple con la entrega de lo recaudado en eventos de beneficencia aprovechándose que es obligatorio para su realización tramitar un permiso del Municipio.
Con toda autoridad, valga la redundancia, la primera autoridad municipal puede intervenir exigiendo se muestre si se cumplió con el compromiso, pues en la mayoría de los casos los organizadores o dirigentes de esos clubes particulares, reciben bastantes facilidades de los ayuntamientos coahuilenses para que cumplan con su misión de ayudar al prójimo condonándoles ciertos pagos como es el permiso, descontar o eximir los respectivos impuestos, no cobrar derecho de piso, vigilancia policiaca, etc.
Es tiempo de poner un hasta aquí a esos abusos o fraudes, vigilando se cumpla el bien o causa noble que dicen tendrán el destino de lo recaudado. (www.intersip.org)

