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Guillermo Robles

De palabras a imágenes y videos

OPINIÓN

Por Guillermo Robles Ramírez

De palabras a imágenes y videos

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Lo que comenzó como algo aparentemente inocente entre los jóvenes, han terminado en páginas pornográficas, así como algunos otros sitios de redes sociales en especial el Twitter en donde con un simple “hashtag” encuentras de todo e inimaginable.

Una simple palabra que nació entre la sociedad estadounidense aproximadamente hace un poco más de diez años atrás, teniendo su “boom” entre los jóvenes de las principales ciudades más grandes de EU, como Nueva York, Los Ángeles, Chicago,  y Houston: sexting

En un principio no se le dio tanta importancia primeramente, por la falta de comunicación por parte de la juventud, porque siempre lo vieron como una forma de juego, algo inocente y seguro.

El tipo de texto que iniciaron en aquel entonces, fueron con mensajitos de coqueteo, y una vez iniciada la conversación por medio de la telefonía celular, los mensajes de texto comenzaron a convertirse cada vez más “cachondos”, es decir con un contenido cada vez más cálidos, iniciando con la pregunta: ¿Qué traes puesto? Una vez contestada ésta, se desataba todo un intercambio de mensajitos haciendo una descripción total hasta del color de la ropa interior y dejando el resto a la maquinita de la imaginación.

Eso fue en un inicio, pero al igual que fue avanzando la tecnología con los teléfonos inteligentes en donde no solo mensajes de texto se puede enviar sino también mensaje de Whatsapp, videos por diferentes redes sociales incluyendo el famoso Facebook el reto fue aumentando.

Pero sin importar la tecnología las parejas jóvenes lo vieron como algo inofensivo ya que era como tener sexo seguro, porque nunca llegaban a tener contacto físico más que el de la imaginación quedando todos bien “cachondeados”, recurriendo tal vez a una “mano amiga” para terminar la culminación del objetivo de los mensajitos.

Pero en la medida que los celulares se hicieron inteligentes, es decir, con aplicaciones más complejas, pero de uso fácil y a la mano de cualquiera en donde la mayor parte de esas son gratuitas en donde no se sabe que tan bueno es o que tan malo hasta que sucede lo indeseable.

Hasta entonces la sexualidad fue más explícita en donde de palabras pasaron a imágenes gráficas y de ahí a videos en donde el intercambio de imágenes con poses sexys, hasta llegar a las sesiones de poses como Dios los trajo a la tierra, es decir encuerados.

No faltó mucho tiempo para que las grandes compañías de unidades móviles, introdujeran el internet en sus sofisticados equipos, convirtiendo del “sexting” toda una pornografía infantil.

En la actualidad el 70 por ciento de los jóvenes estadounidenses intercambian fotos y videos sugestionando sexo o con poses sexy entre noviazgos adolescentes. Para las autoridades de EU, es considerado como algo ilegal porque entra en la categoría de la pornografía infantil, mientras que los jóvenes lo ven como algo de moda y emocionante.

Pero toda esta diversión o erotismo inofensivo deja de ser hasta que dichas imágenes o videos caen en manos equivocadas o por despecho cuando terminan la relación, éstas son enviadas al ciberespacio subiéndolas principalmente en las redes sociales, y por consiguiente robadas por “hacker”, para páginas de adultos.

Lo que comenzó una vez como algo “inocente” y de juego, está terminando con serios problemas fuera de control. Estamos muy a tiempo de evitar los índices que padecen los jóvenes estadounidenses tomando las medidas simples; como el tener una amplia plática de orientación sexual.

 Pero sobre todo que los padres de familia hagan conciencia para no incentivar el “sexting” a los adolescentes con aparatos móviles inteligentes teniendo como características tecnológicas el envío de fotos o videos con conexión de internet, siendo éstos uno de los favoritos para “premiar” a los hijos  en forma de regalos, por sacar una buena calificación, o graduación. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013) www.intersip.org