Mi Columna
Urge frenar tanto abuso
Por Carlos Robles Nava

Urge se frene la alcoholización de los conductores de vehículos por ser una grave amenaza no solo para ellos, que eso solo debe importar precisamente a ellos, sino que como consecuencia de su “noche alegre” o su borrachera, llevan a la muerte a un o más inocentes al causar un percance tras rendirle pleitesía al Dios Baco.
En las principales ciudades de Coahuila se están realizando retenes anti alcohol, por cierto y como siempre, criticados y combatidos por quienes apoyan y están a favor de manejar en estado de ebriedad.
Lamentablemente hay campañas que se aprovechan por desleales y deshonestos elementos policiacos no ubicados en reten alguno, sino de esos que andan deambulando por las calles de las ciudades coahuilenses a la caza y espera de alguna víctima, que tristemente sobran.
Esos corruptos agentes policiacos no abusan, sino que atracan, desvalijan y atropellan los derechos de muchos ciudadanos que no llevan ni siquiera una mísera “probadita” de alcohol, sino que su delito es ir con un conductor que por desgracia si va tomado, pero no solo eso, sino igualmente a la inversa o sea que el conductor vaya sobrio y acompañado con una persona bien alcoholizada, pese a todas esas circunstancias, el abstemio y el ebrio son desvalijados, chantajeados y sobornados por muchos de esos sinvergüenzas elementos.
Los mexicanos nos identificamos demasiado de no conocer nuestras leyes, agregándole al hecho de que los “cuicos” o sean los gendarmes o polis, conocedores de esa ignorancia, aplican e inventan sus reglas, lo que para esos inmorales dizque servidores públicos sirve para llenar sus bolsillos de “mordidas” de sus incautas víctimas.
En Torreón y Saltillo, sobran los lamentos y quejas de conductores que sin ir tomados son sancionados porque en el asiento del co piloto va un familiar o amigo en estado de embriaguez y entonces recordamos ¿ y la famosa cruzada tan difundida en medios de comunicación sobre el llamado “conductor designado”?.
Lo mismo sucederá con las propuestas de moda que han surgiendo en el sentido de que los bares, cantinas o antros están ofreciendo el servicio de “embriágate, yo te llevo a tu casa”, pues igual aunque el conductor vaya más sobrio que la “autoridad” que lo detenga, están siendo sancionados por llevar a un borracho.
A lo poco relatado en líneas arriba, en la ciudad capital coahuilense, los genízaros, calificativo bien ganado por los policías, están a la caza de la salida de algunos centros educativos en donde se imparten clases a futuros gastrónomos como en caso concreto alumnos de la Universidad Tecnológica de Coahuila, Ramos Arizpe, Coahuila, en donde los chavos dentro del material para recibir clases, llevan consigo algunos cuchillos y ciertos licores que si bien es cierto que van bien resguardados en sus respectivas mochilas, no es impedimento para los policías para encarcelarlos cuando no logran recibir la clásica mordida.
Lo peor de todo es que los mismos responsables de las cajas y jueces calificadores del Departamento de Policía, se convierten en cómplices de esas no arbitrariedades, sino de viles ching….aderas que cometen los policías, para quienes no son valederas las explicaciones que dan esos jóvenes estudiantes que van más sobrios que muchos de los polis extorsionadores.
Urge la intervención directa de los mandos inmediatos de las corporaciones de vialidad o tránsito. porque de no hacerlo, se confirman las versiones de que hay complicidad entre los superiores y los simples agentes, propaladas por quienes han sido víctimas de esos atracos. (www.intersip.org)


