MI COLUMNA
Los tienen “medidos”
Por Carlos Robles Nava

Tradicionalmente, el inicio de los nuevos gobiernos locales es aprovechado de inmediato por el “pulpo” camionero de servicio urbano de pasajeros, para pedir aumento en los pasajes “comprometiéndose” a modernizar sus unidades para dar un digno servicio.
Esas promesas jamás se cumple y cuando lo hacen se concretan simplemente a darles una “manita de gato” y seguir con las antiguas y tartaletas unidades de siempre.
Y, es que los concesionarios transportistas tienen bien “medidos” a sus alcaldes, por eso éstos deben “parar orejas” para no ser engañados ni sorprendidos.
En honor a la verdad, hay cada unidad chatarrea circulando prestando servicio público urbano que no da vergüenza, sino lástima por sus condiciones mecánicas que además del mal aspecto representan un peligro para sus clientes que son los usuarios.
¿Por qué representan un grave peligro?. Muy sencillo, son múltiples los percances que tienen esas “chatarras rodantes” que han cortado la vida a más de uno de sus usuarios o bien peatones que se “encontraron” en el camino al momento de frenar y éstos no respondieron, existiendo otras fallas mecánicas que llevan tiempo en esos autobuses que tarde o temprano cortan la vida a gente inocente o también resultan seriamente lesionados e inclusive, discapacitados.
Los nuevos ediles deben estar alertas para no ser engañados como lo hicieron con sus antecesores y como ejemplo se tiene lo que hizo un grupo de concesionarios del municipio de Ramos Arizpe, Coahuila, que se comprometió con el entonces Edil, Ricardo Aguirre Gutiérrez, en cambiar sus autobuses por modelos recientes a cambio de aprobárseles un incremento en la cuota de pasaje.
Entre éstos figuraron los concesionarios de la línea “Mirador” cuyos concesionarios juraron y perjuraron incorporar por lo menos 12 unidades modelo 2016.
Los dirigentes de la ruta “Mirador” se echaron el “tiro” con el entonces edil Ricky, de que para principios del 2017 habrían cubierto los requerimientos exigidos por la autoridad, es decir con el cien por ciento de las unidades cumplirían dentro de la reglamentación municipal por cuanto hace a condiciones mecánicas.
El proyecto de modernización de los “dueños” de la ruta “Mirador”, se demoró hasta el cansancio argumentando que los bancos donde pidieron crédito para la compra de los autobuses nuevos, les estaba demorando demasiado la aprobación del empréstito, sucediendo lo de siempre, que las mismas “tartaletas” siguen rodando y el compromiso y ofrecimiento de los concesionarios quedo en el olvido.
Ese fue y ha sido uno de los tantos pretextos de los concesionarios de las distintas rutas de cualquier municipio que eternamente han argumentado con las autoridades a las que tras “llorarles” bajo la promesa de que con o sin crédito bancario, cumplirán lo que en la mayoría de los casos no se cumple con ese compromiso, pero eso sí, convencen a las autoridades para que “doblen las manitas” y mientras llega la lana, les permitan seguir levantando pasajeros y esperan olviden las autoridades las promesas hechas en bien de los pasajeros. (www.intersip.org).



