Mi Columna
Los pro y los contra
Por Carlos Robles Nava

Será cuestión de sentimientos, piedad, compasión, lástima o generosidad, pero el caso es que no faltan personas que piden no se actúe con crueldad contra los criminales y principalmente tratándose de sujetos pertenecientes a cárteles de la delincuencia organizada.
Hay quienes critican al ejército mexicano por dar muerte a individuos perseguidos porque mataron a algún contrario o sujeto de la competencia por cuanto hace al tráfico de estupefacientes.
Empero, en contraparte hay ciudadanos que reconocen valientemente las acciones que realiza la milicia mexicana en el combate al tráfico de drogas.
Los puntos de vista externados por algunos ciudadanos sobre el combate por el ejército contra la delincuencia organizada unos en contra y otros a favor nos recuerdan al general Lohman Iturburo, que estuvo al frente de la Comandancia de la Sexta Zona Militar en Coahuila.
Entre otras cosas dijo “considero que los criminales son criminales y deben ser tratados como tal. No podemos hacer de los criminales héroes”.
Además el jefe militar, tocó un punto esencial y primordial en la educación y orientación de nuestros hijos, sobretodo tratándose de los más pequeños para orientarlos que no es nada edificante y menos un ejemplo, el ver a los delincuentes como ídolos y peor es, pretender imitarlos y tratar ser como esos malechores.
Dijo también que los mexicanos y en este caso concreto, los coahuilenses debemos de preocuparnos más por fortalecer el orden, la ley y los valores de los niños, particularmente de los jóvenes para que sean gente de bien.
Recalcó que los mexicanos queremos y deseamos un México próspero y no un país lleno de delincuentes, pues no es nada edificante enviciar con droga ni tampoco asesinar seres humanos para imponer sus leyes e imperios delictivos.
En los tiempos contemporáneos que vivimos las familias mexicanas, es indispensable y obligado orientar a los hijos niños y jóvenes que aquellos que han hecho un modus vivendis con ingresos producto de la venta de droga o bien de actividades ilícitas, no solo están dañando sino denigrando a toda mexicana o mexicano, pues se tergiversa la imagen de un país que lo más deseado es ser ejemplo en el mundo por su trabajo y decencia.
El emular a sujetos que matan, venden droga o se dedican a otras labores sancionadas por las leyes, es lo peor que pueden seguir los chamacos y jóvenes, siendo lamentable que la vasta difusión que se da a los ilícitos cometidos por delincuentes de todo tipo, sea tomada como prototipo a seguir, recalcó el general.
Sin embargo, en la vida real, sin faltar los que duden de una realidad, hay chavalos de 13 años en adelante que sueñan y anhelan andar en el tráfico de enervantes, expresiones hechas por muchos de ellos en trabajos periodísticos realizados por medios electrónicos e impresos.
En esos reportajes y de acuerdo con encuestas realizadas por los periodistas que hicieron esos trabajos a pregunta expresa de lo que desean ser cuando sean grandes, inmediatamente muchos de ellos respondieron que vendedores de droga para tener mucho dinero.
Y, vaya que los ha habido, no solo en el tráfico de drogas, sino como sicarios o sean los asesinos al servicio de los delincuentes no solo de la modalidad organizada, sino del orden común, siendo ello vergonzoso para un país como México en donde predomina la gente joven. (www.intersip.org)


