Mi Columna
Una suspicacia más
Por Carlos Robles Nava

Aunque por el momento se han denunciado casos aislados en donde víctimas de maleantes al salir de un banco son despojados del dinero retirado escasos momentos, esporádicamente siguen aumentando las suspicacias de que los rateros les dieron el “pitazo” o aviso personas incluyendo empleados de la propia institución bancaria.
Esa creencia la han señalado las víctimas de los ladrones al preguntarse sin recibir respuesta cómo sabían los delincuentes de que acababan de retirar dinero en efectivo.
Recientemente en este mismo espacio, dimos cuenta de que en Saltillo, Coah., una mujer persona mayor después de recibir 50 mil pesos en efectivo de un préstamo que le otorgó la institución bancaria de la que acababa de salir, le fueron despojados por una pareja, mujer y hombre, que la engañaron o engatusaron para llevarla a su casa y ahí en el interior del hogar de su víctima tomaron el bolso de la mujer y salieron huyendo.
¿Cómo sabían los delincuentes del dinero que traía en su bolso su víctima?.
Días después los medios informativos dieron cuenta de una denuncia más de un cuentahabiente de Bancomer, en la ciudad de México, que al salir después de cobrar 90 mil pesos, le fueron despojaos por un delincuente.
La víctima denunció a la cajera de Bancomer que lo atendió de haber dado el aviso o “pitazo” al maleante, preguntándose insistentemente ¿ cómo sabía el ratero que llevaba consigo 90 mil pesos recién había cobrado?.
Después del atraco, el cliente de Bancomer se regresó al banco y le dijo con insultos a la cajera “tu fuiste la que le dio el pitazo al malhechor. Como sabía que llevaba los 90 mil pesos.
Afirma que el asaltante le dijo categóricamente “dame los 90 mil pesos que sacaste del banco”, preguntando hasta el cansancio a la cajera “tú le avisaste al ladrón”.
Suspicacias, sospechas, suposiciones, etc., pero hay mucho aclarar y definir en este tipo de robos a clientes de bancos una vez que retiran ciertas cantidades de dinero.
De esos robos se conoce porque los afectados denunciaron los hechos, pero hay infinidad que no se reportan a las autoridades porque de antemano están conscientes de que nada se hará dadas las circunstancias.
Muy a pesar de esas anómalas situaciones, los responsables de esas instituciones bancarias y fiduciarias no extienden la vigilancia hasta el exterior, pues si no se cumple con la que debe tenerse en el interior, menos lo harán en las afueras.
Lamentablemente corresponde a las autoridades exigir a los bancos una mayor vigilancia dentro y afuera. (www.intersip.org)


