Mi Columna
Terco como una mula
Por Carlos Robles Nava

En nuestro país, la forma de vivir y disfrutar una vida placentera sin que nos cueste y menos trabajar, es creando un partido político y registrarlo oficialmente ante el Instituto Electoral de Coahuila.
Ejemplos hay muchos y el más reciente es el Partido Campesino Popular creado en el 2013 por el pseudo líder campesino, José Luis López Cepeda, que antes vivió a costas de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas en Coahuila, por cierto, de efímera vida ya que los grupos ejidales que inicialmente se afiliaron a lo que se le llamó UNTA abandonaron ésta ante su nulo trabajo a favor de los ejidatarios, sin embargo, se les exigía participar a cuanta marcha o manifestación se podía, además de viajes a la ciudad de México para realizar plantones en las afueras de dependencias federales gubernamentales con el propósito de obtener programas en beneficio de las comunidades campesinas que por cierto en ocasiones excepcionales lo conseguían.
El Partido Campesino Popular, nació en el 2013 y tuvo una efímera vida muriendo al ser abandonado paulatinamente por la gente del campo y aunque en las pasadas elecciones electorales en Coahuila, postuló candidatos a diputados locales y para alcaldes de Matamoros, General Cepeda, Parras de la Fuente y Francisco I. Madero, fueron tan raquíticos los votos a favor del Partido Campesino Popular, de José Luis López Cepeda, que ni siquiera un regiduría obtuvo donde participaron “sus” partidos políticos, por lo que las autoridades electorales lo eliminaron como organización política.
Para López Zepeda, fue lo de menos la cancelación de su partido por parte del Instituto Estatal Electoral, pues él ya se había favorecido con las canonjías que da dicho Instituto, principalmente las partidas económicas tanto para los gastos inherentes que tienen los partidos y en particular para promover las candidaturas dinero que nunca vieron sus candidatos, diciéndoles el pseudo líder que los contados recursos que recibía del Instituto Electoral eran tan limitados que ni para gasolina alcanzaba para gasolina de su propia camioneta.
El nuevo partido político del mencionado “luchador” agrario es “Emiliano Zapata, la tierra y su producción” y asegura que para su formación y ser reconocido por el Instituto Electoral, debió haber reunido 15 mil firmas que también afirma su autenticidad ya fue avalada por las autoridades electorales.
Insiste en que “su” nueva organización política es real y no de membrete agrupando gente que confía en convertirse en partido político y una verdadera opción para llevar sus propuestas a la realidad en un congreso legislativo o un ayuntamiento.
Pese a que hay grupos ejidales que reclaman y acusan a López Cepeda, de recibir recursos de dependencias gubernamentales destinados a comunidades rurales, pero que José Luis los cobra directa y personalmente amparándose con carta poder que obtiene tras convencer a sus “agremiados” que él los recibe para que “ustedes los campesinos, no gasten en venir a la ciudad por ese dinero, mismo que él cobra para desaparecer de los campesinos.
Y, en caso de que en esta enésima ocasión no logre como casos anteriores, la permanencia del supuesto nuevo partido político que ha formado, José Luis López Cepeda, seguirá terqueando como las mulas en constituir partidos políticos que en poco tiempo desaparecen, porque de lo contrario de que seguirá sobreviviendo. (www.intersip.org)



