CUENTA SATÉLITE DEL SECTOR SALUD DE MÉXICO 2018
Por Jorge Moreno
15 diciembre 2019; Saltillo, Coahuila.-El INEGI presenta los resultados de la “Cuenta Satélite del Sector Salud de México, 2018. Preliminar. Año base 2013”, con el objetivo de proporcionar información económica para la toma de decisiones del sector público y el sector privado. Esta cuenta constituye una ampliación del Sistema de Cuentas Nacionales de México (SCNM) y contribuye a la difusión y fortalecimiento de la información estadística del sector dentro del marco de la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica.
La cuenta satélite integra todas las actividades económicas que directa o indirectamente están relacionadas con la prevención, recuperación y mantenimiento de la salud de la población, así como las instituciones públicas cuya facultad es regular y administrar estas actividades económicas. Adicionalmente, incluye el valor económico del trabajo no remunerado de los hogares en el cuidado de la salud, con lo que se amplía la visión sobre la dimensión y composición del sector.
Principales Resultados:
Participación del Sector Salud en el Producto Interno Bruto del país en el periodo 2008 a 2018.
Entre 2008 y 2018 el Producto Interno Bruto Ampliado (PIBA) del sector salud contribuyó en promedio con el equivalente al 5.6% del PIB del país (a precios de mercado). A su interior las actividades económicas asociadas a este sector contribuyeron en promedio con 4.2% y los hogares a través de su trabajo no remunerado con el 1.5 por ciento. En igual lapso el PIBA de este sector registró un crecimiento promedio anual de 1.8% en términos reales.
Producto Interno Bruto Ampliado del sector salud en 2018
En 2018 el Producto Interno Bruto Ampliado (PIBA) del sector salud fue equivalente a 1 millón 346 mil 012 millones de pesos, lo que significó el 5.7% del PIB del país (a precios de mercado). A su interior, este sector se conformó del valor producido por los bienes y servicios finales relacionados con la prevención, cuidado y mantenimiento de la salud humana, que aportó el 4.1% del PIB total, así como del valor del trabajo no remunerado encaminado al cuidado de la salud (TNRS) que contribuyó con el 1.6% restante.
Por tipo de bien o servicio generado, el valor de la producción de los bienes y servicios del sector salud concentró la mayor participación, que representó el 70.9% del PIBA (a precios básicos). En particular, las actividades relacionadas con los servicios hospitalarios y los de atención ambulatoria contribuyeron con el 20.3% y 17% del PIBA, respectivamente. El resto (33.6%) se distribuyó entre el comercio de bienes relacionados con la salud; las actividades de administración pública de la salud; la producción de medicamentos, lentes y material de curación, y la producción de otros bienes y servicios vinculados a este sector.
Es decir, no se incluyen los impuestos a los productos netos de subsidios.
Por su parte, en los hogares el valor del trabajo no remunerado que se destinó al cuidado de la salud (TNRS), en 2018, aportó el 29.1% del PIBA y se conformó por las actividades relacionadas con los cuidados especializados (por ejemplo, cuidados a enfermos crónicos o con algún tipo de discapacidad) los cuales representaron el 14.5%; seguido del apoyo a otros hogares en el cuidado de la salud con 6.8%, los cuidados no especializados (cuidados para la prevención, así como por enfermedades menores o temporales) 6.5%, y el trabajo voluntario en atención de la salud el restante 1.3 por ciento.
En el año de referencia, el PIBA del sector salud mostró un incremento de 3.6%, en términos reales, respecto a su nivel alcanzado en 2017, el cual se explica por el comportamiento de las actividades que los hogares destinaron al cuidado de la salud (TNRS) que presentaron un aumento de 5.9% y por la producción de bienes y servicios del sector salud que registró una variación de 2.7 por ciento.




