OPINIÓN
Por Guillermo Robles Ramírez
Estancamiento económico y mediocridad: AMLO

Después del fervor de las compras navideñas y próximo a iniciar un nuevo año, existe una gran preocupación entre los mexicanos que no solo lleno de incertidumbre por el tema de la fiscalización por medio de las tarjetas de crédito que tiene pensado el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Sin esperar a que termine el año 2019, muchas tarjetas habientes tanto de crédito, así como de débito, pero siendo más los primeros han dejado de consumir o hacer cualquier tipo de operación por medio de las tarjetas de crédito. Algo que seguramente va impactar primeramente a los todos los bancos. Así como a todo el sector económico que ya en estos momentos empezaron hacer estrategias para animar a los consumidores que usen los plásticos con pagos diferidos hasta 18 meses sin intereses, aunque en lo personal dudo mucho que funcione.
Pero esa no es la única preocupación sino también el próximo “gasolinazo”, que viene “conforme a la inflación”, o al menos esa es la justificación del gobierno de AMLO, es verdaderamente engañoso ya que si bien los incrementos fueron anunciados por la Secretaria de Hacienda sobre la actualización de las cuotas del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios el cual forma parte del precio del combustible. El Presidente de México al igual que Poncio Pilato se lavó las manos ya que como existe un libre mercado en precios ya será decisión de quienes vendan la gasolina en aplicar el aumento o no, algo que evidentemente todos sabemos que el consumidor final es el que siempre paga todos estos incrementos.
No hace falta mencionar que esto impactará directamente a la industria y otros sectores como la agricultura, pesca, líneas áreas, transporte entre otros más rubros de la economía.
Se sigue cometiendo los mismos errores y horrores de la historia cuando se hace caso omiso a ellos, es decir, tanto en el gobierno del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, así como el de Peña Nieto estos “gasolinazos”, no trajeron nada bueno ni siquiera en la administración federal pasada cuando se anunció la iniciativa de la reforma energética propuesta impulsada principalmente por el Partido Acción Nacional y el Partido Revolución Democrática pero al final aprobada por todos los partidos en el compromiso en el Pacto por México, aseguraron todos que era lo mejor para el país en donde siempre se buscó el nacionalismo a favor de los mexicanos con discursos pronunciados por el Ejecutivo como los siguientes: “Con la reforma que estamos presentando haremos del sector energético uno de los motores más poderosos de la economía nacional”, “el petróleo y los hidrocarburos continuarán como patrimonio exclusivo de la nación”, “los mexicanos seguiremos siendo los únicos dueños de la renta petrolera”, “la pretensión es elevar la producción de crudo de los 2.5 millones de barriles diarios a 3 millones en 2018 y 3.5 millones o más, hacia el año 2025, que sería cifra histórica de producción que México estaría logrando”, y la mejor de todas fue la insistencia del objetivo de la reforma “beneficiar la economía de las familias con gasolina más barata, generar más empleos y fortalecer la soberanía nacional”. Y lo único que sucedió fue un incremento del 70 porciento en los costos de producción y evidentemente al consumidor.
Detrás de los discursos políticos siempre hay una doble moral; por un lado, cuando hablan de generar más empleos, nunca dicen el cómo hacerlo para lograr ese objetivo y también por lo general siempre pasa lo contrario, es decir, despidos masivos como lo hizo AMLO durante todo el año con su gobierno de austeridad y cierre de dependencias federales, y retiro de programas sociales.
Ya nos probamos un año con Andrés Manuel López Obrador y a muchos mexicanos les fue bien y entre ellos muchos de quienes votaron por él y de continuar con este gobierno federal en donde las reformas fiscales en lugar de incentivar solo sirven para recaudar y centralizar los recursos, solo está hundiendo más a México en la mediocridad y cero competitividades. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018) www.intersip.org


