OPINIÓN
Por Guillermo Robles Ramírez
Nadie pide “chichi”, sino trabajar con sinergia

Con una gran noticia recibieron los coahuilenses la visita del Delegado del Gobierno Federal en Coahuila, Reyes Flores Hurtado; en el almacén de la entidad del Instituto de Seguridad y Servicios Social de los Trabajadores del Estado, mejor conocido como el ISSSTE.
Reyes Flores Hurtado se aseguró la existencia de insumos suficientes para hacerle frente al coronavirus al que de acuerdo a la federación inició la fase 3, aunque el Gobierno de Coahuila, ya lo había iniciado semanas antes como una medida preventiva para evitar su propagación y los coahuilenses han acatado de manera voluntaria las medidas tomadas tanto por el mandatario estatal, así como de la mayoría de sus alcaldes.
El Delegado del Gobierno Federal en Coahuila, asegura con la cobertura necesaria para esta fase con los insumos básicos suficientes gel antibacterial, cubrebocas, batas quirúrgicas estériles, overoles y gorros de polipropileno, mascarillas surtek, jabón líquido, toallas desechables, guantes, caretas, lentes, entre otros más que son necesarios para la protección del personal médico.
Hay que saber reconocer cuando algún funcionario público se equivoca por cualquier causa e incluso por alguna declaración impulsiva hace su trabajo para enmendar su error con hechos.
El fanatismo político de cualquier partido no lleva a soluciones concretas y más cuando se trata de una situación que está afectando primeramente la integridad de los mexicanos, así como la salud y la economía del país. Esto ha sido el resultado de la pandemia del Covdi-19.
Mil veces mejor una disculpa con hecho y en equipo con las autoridades coahuilenses que con palabras sin acciones. Reyes Flores Hurtado reaccionó rápido que en estos momentos en Coahuila no está viendo el color de la bandera del partido político, sino quienes están haciendo algo y quienes se la pasan de manera pasiva. Las acciones siempre hablarán más que mil palabras o críticas negativas echándose tierra entre uno y otro.
No es momento de golpeteos políticos para “dizque” ganar votantes o simpatizantes, porque de no hacer nada para luchar contra el Covid-19, no habrá ciudadanos vivos que puedan votar a favor o castigar, ni mucho menos una economía que afecta desde el más rico al más pobre.
Y con respecto a este último punto sobre estrato social; considero particularmente que no existen entidades federativas ricas o pobres, pero sí la existencia de aquellas que generan más productividad que otras en donde la diferencia de estos ingresos acumulados a nivel nacional es mucho más complejo como para poderlo ver y comparar de color blanco o negro; es decir, existe muchas variables como la densidad de la población, la situación geológica para el crecimiento económico, el tema de la seguridad sobre todo cuando se habla del crimen organizado, etc.
En lo personal nunca habrá una entidad federativa considerado como rica. Ya que, en el caso de Coahuila, tanto el mandatario estatal el Ing. Miguel Ángel Riquelme Solís, ha recaudado sus propios impuestos, así como también el de los 38 municipios de Coahuila, que están ligados a una plataforma para maximizar los recursos y transparencia. Es por eso que Coahuila cuenta con una calificación de 98 por ciento en el cumplimiento de la publicación de la Información Pública de Oficio de los 71 Sujetos Obligados. Y en materia de fiscalización, ocupa el quinto lugar en el Tablero de Alineación Estratégica, información publicada en el Convenio de Colaboración Administrativa con un puntaje de 95 sobre 100. Toda esta transparencia se traduce en la inversión de infraestructura para convertirse en una entidad federativa con mucha productividad que beneficia tanto al Gobierno Federal, como el Estatal.
Al menos Coahuila no se puede considerar como una entidad rica en dinero, ya que no cuenta con excedente del mismo como para gastarlo en lo que le plazca, sino existe sectores considerados como vulnerables, al igual que el resto del país.
Los funcionarios públicos federales, tienen que cambiar su manera de pensar y trabajar en sinergia con las autoridades estatales y municipales, para el beneficio de la sociedad, como lo hiso ahora Reyes Flores Hurtado. Y dejar a un lado la idea equivocada que los gobernadores del país solo quieren vivir estirando la mano del Gobierno Federal, ya que siendo realistas ya que las participaciones federales es dinero que genera cada entidad, es decir, nadie está pidiendo “chichi”, como se dice el argot mexicano. Un ejemplo de ello es Coahuila le regresan de la federación 20 centavos por cada peso que los coahuilenses generan. Sería una gran diferencia 50 y 50, ya que honestamente el Gobierno Federal no genera por sí solo recurso para poder sostener a todo el país, es un trabajo de equipo en donde actualmente ellos (gobierno federal) se queda con más de un 70 por ciento del dinero que hace cada Estado del país. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018) www.intersip.org


