OPINIÓN
Por Guillermo Robles Ramírez
Mes de las niñas y niños
Culmina abril con la celebración del Día del Niño, teniendo sus orígenes legítimos y su forma de existencia por una causa de derecho para prevalecer la justicia social en la vida de todos los menores de edad.
Fueron los miembros de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, quienes llegaron a la conclusión que para darle formalidad a los derechos universales de los niños y recordarle a todo el mundo la necesidad de reafirmar la fraternidad y comprensión entre los niños del mundo se le dedicara un día para hacer actividades que pudiera ayudar el bienestar de los pequeñitos quedó establecido que cada país tomara un día para hacerlo; quedando en México el 30 de abril, cuando verdaderamente éste acuerdo fue el 20 de noviembre de 1952 acordándose el propósito de su existencia.
Con el pasar de los años ha habido muchas modificaciones en los derechos y legislaciones en defensa de los menores. Obviamente con sus adaptaciones jurídicas dependiendo de cada país, pero para darle una recordadita a quienes no saben cuáles son sus derechos que marca la ONU.
Para comenzar esos derechos señalados en la Organización de las Naciones Unidas para las pequeñas y los pequeños son: derecho a la vida, al juego, a la libertad y a compartir sus puntos de vista con otros, dar a conocer sus opiniones y manifestar sus ideas, a una familia, protección durante los conflictos armados, libertad de conciencia, protección contra el descuido o trato negligente, la protección contra el trabajo infantil, información adecuada, protección contra la trata y el secuestro, conocer y disfrutar de nuestra cultura, protección contra las minas terrestres, protección contra todas las formas de explotación, a crecer en una familia que les dé afecto y amor, derecho a un nombre y una nacionalidad, a la alimentación y la nutrición, vivir en armonía, la diversión, libertad, paz mundial, salud, no ser discriminados por sexo, credo, etnia o ideología.
Pero en nuestro país no solamente están las anteriores sino todavía hay derechos en nuestra Carta Magna, así como en las leyes estatales como en nuestra entidad; que establece que los menores y adolescentes de Coahuila tienen derecho a ser protegidos contra toda forma de descuido, abandono, violencia, explotación y no ser sometidos a torturas, tratos crueles, inhumanos o degradantes.
Soy un convencido que en México no hace falta leyes, y ni tampoco reinventarlas para que los políticos en especial los Legisladores y Senadores, quieran o pretendan inventar el hilo negro.
En el caso de la protección de menores de edad existen leyes por todos lados, y funcionarios preocupados por el bienestar de los niños y niñas siendo un oficio que no se sabe si es bien pagado o no; si cuentan con el personal suficiente o equipamiento, moderno para defender a los menores; pero de algo si estamos seguros que la pasión de salvaguardar a tantos infantiles es más grande que fijarse en lo material.
No sirve de nada discursos, ni celebraciones el día 30 de abril y sobre todo la frase más trillada por los políticos: “Son los niños y las niñas la esperanza de México”
Las palabras sin acciones no sirven, porque son discursos huecos, sin sentido y carente de toda coherencia porque para ello debe de ir acompañado con resultados positivos.
Existen muchos derechos para los niños y niñas, sin embargo, hay algo que continúan cometiendo como error todos los funcionarios. Para poder evitar la vulnerabilidad de los menores de edad, deben de estar todos los políticos de acuerdo en hacer bien su trabajo.
Tanto sociedad, desde el núcleo familiar, así como autoridades tenemos que trabajar en conjunto para el bienestar de los niños y niñas de México, y no solamente acordarnos el 30 de abril para celebrar el Día del Niño, siendo que las acciones deben de ser los 365 días del año. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018) www.intersip.org

