OPINIÓN
Por Guillermo Robles Ramírez
Y sigue en aumento la inseguridad

Las promesas durante la campaña de AMLO, así como también desde que es Presidente de México, cobra una cruda realidad diferente a lo que se dice y se vive, pues ante números alterados y juego de palabras, así como situaciones, es decir, ante una pandemia mundial, es fácil jugar con los números a la conveniencia de cada quien.
Un ejemplo de ello, es cuando el gobierno federal se refiere a un aumento del empleo, se deriva de la reapertura de la economía ante la “nueva normalidad”, pero no precisamente porque exista un repunte en términos reales.
Lo mismo sucede en el tema de seguridad y en específico en las carreteras federales y autopistas del país, en donde el mismo confinamiento obligó a la baja el transporte de particulares, así como el de carga, público y privado, siendo que por sentido común a la falta de tránsito de unidades pues no había nada que robar.
Pero en términos de los indicadores de los empresarios de transporte de carga y urbano, opinan todo lo contrario ya que los dueños de las empresas de transportes y sus sindicatos ha visto un aumento casi por encima del 7 por ciento más comparado a otros años.
Una de las autopistas más transitadas del país es aquella entre Monterrey y Nuevo Laredo, que a la ausencia de autoridades federales y/o Guardia Nacional, es literalmente lo que se conoce como el robo al despoblado.
Un camión de una compañía famosa vivieron recientemente un episodio de terror después de haber sido asaltados con armas de fuego, una vez que se había pagado la autopista para continuar su camino, fue interceptada por una camioneta que se cruzó en el trayecto obligando al chofer de la unidad a pararse abruptamente y abrir la puerta para posteriormente los pasajeros fueran despojados de sus pertenencias durante el trayecto para después bajarse y escaparse en la salida de la carretera libre a Nuevo Laredo.
Pero al parecer los “abrazos y no balazos” no ha sido suficiente ya que la violencia, el crimen y el robo se encuentra en todas partes porque el asalto en carretera va en aumento haciendo de ello las carreteras federales o de cuota más peligrosas y aún más tratándose si el viaje lo van hacer entre puras mujeres la preocupación es mayor optando en el uso del transporte de camiones que existen en las centrales camioneras de cada localidad.
Hay que reconocer que estas compañías o dueños de línea de transporte han cambiado en los últimos años en cuanto a sus camiones mejorando desde la adquisición de unidades nuevas incluyendo una diversidad de beneficios para que el pasajero tenga un viaje placentero donde no falta el clima dentro de sus unidades, televisiones de pantalla plana y películas que son relativamente nuevas.
También han mejorado mucho en la limpieza tanto del interior como del exterior de los camiones, así como la comodidad de sus asientos inclinables para el que quiera echarse una pestañita o bien la “dormilona” hasta llegar a su destino final.
Los dueños de estas líneas de transporte camionero han competido tanto que sus mejorías han sido notables para ver quien brinda el mejor servicio, incluyendo en la presentación de sus choferes que en algunos casos los obligan al uso de gorrito de chofer, saco y corbata. Pero también asegurándose para aquellos que tienen el pie pesado estos camiones están gobernados para que el motor no rebase el límite de velocidad máxima que son los 99 kilómetros.
En algunos de ellos dentro del cobro de tu boleto viene incluido un seguro de cinco pesos adicionales que para dizque lo que pueda suceder, pero nunca te especifican realmente que es lo que está cubriendo dicho seguro, pero bueno funciona la mercadotecnia de que viajas protegido.
Pero tal parece que por muchos beneficios que han invertido los concesionarios de los transportes de viaje son insuficientes ante los asaltos dentro de las unidades porque continúan los robos dentro de las unidades con pistola en mano que ya algunos pasajeros empiezan a tomar medidas de portar un arma para defenderse contra estos asaltantes, haciendo justicia con su propia mano. Ésta no va ser ni la primera, ni la última vez que vuelva suceder, pero ante la impotencia de los ciudadanos donde ven que la inseguridad prevalece y domina en todas partes la gente se empieza armar y defenderse.
Habrá quien considere un acto de heroísmo el quien se atreva a defenderse para no ser despojado de sus pertenencias, pero cuando las cosas salen mal en ese forcejeo o defensa propia y resultase que el ladrón termine muerto. Ante los ojos de la ley esa persona valiente será considerado como un delincuente y lo más seguro condenado ante la justicia como un homicida.
De nada sirve que los dueños de estas líneas de transporte inviertan tanto en sus unidades cuando la inseguridad y el terror existe dentro de sus unidades al momento de que el crimen organizado o no, abordan con una facilidad sus camiones por la apatía e indiferencia del gobierno federal. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) www.intersip.org
