OPINIÓN
Por Guillermo Robles Ramírez
Universidades y empresas ejemplares

Cuando se piensa en la empleabilidad de las egresadas y egresados de las universidades privadas y públicas, lo primero que viene en mente a la mayoría de los lectores, así como aquellas áreas de Recursos Humanos encargados de la evaluación para la contratación de nuevo personal, a jóvenes que gozan de plena salud.
¿Pero han pensado en aquellas personas que tienen alguna discapacidad o capacidad diferente? No es nada fácil darle ocupación laboral, por prejuicios o bien aquellos quienes están encargados en la contratación, no saben si hacer una acción de nobleza o no, aunque lo anterior no debe de ser lo correcto.
Para dar trabajo a personas con cierta inmovilidad física hay que hacer la correcta selección y capacitación. Por ende, tiene que realizarse un análisis completo de su movimiento motriz en las partes fundamentales de su cuerpo, sirviendo esto para decidir al área o departamento del negocio donde será asignado la o el discapacitado.
Es por ello que debemos reconocer a las empresas que, dentro de sus compromisos con la sociedad, está el de contratar discapacitadas o discapacitados.
Muchas de las empresas, al menos por lo externado públicamente por sus propietarios, no solo están satisfechos por los rendimientos y capacidad de quienes tienen inmovilidad motriz, haciendo la comparación sobre su disponibilidad, entrega y responsabilidad mostrada.
Esta experiencia empresarial ha colocado a Coahuila dentro de los primeros lugares a nivel República Mexicana; en dar más empleo a discapacitados, consiguiéndose la ocupación en diferentes cargos técnicos, profesionales y de operarios en negocios establecidos en los 38 municipios de la Entidad.
El Delegado Estatal de la Secretaría Federal del Trabajo en Coahuila, Lic. Heriberto Fuentes Canales, ya en una ocasión había hecho saber a los coahuilenses que, en este programa de ocupación de mujeres y hombres discapacitados, participan distintas oficinas gubernamentales como la propia Federal del Trabajo, la Universidad Autónoma de Coahuila, Servicio Nacional del Empleo, Secretaría Estatal del Trabajo, igualmente sindicatos y organismos empresariales.
La máxima casa de estudios de Coahuila o sea la UAdeC, ha sido fundamental en la evaluación para conocer qué problema tiene el interesado a través del VALPAR que es un centro donde se analizan las habilidades laborales de los discapacitados y que es aplicado por el Departamento de Trabajo Social.
El VALPAR, es un sistema empleado para la evaluación de quien o quienes van a ser ocupados por las empresas, y sin ninguna distinción, que están contratando discapacitados, consistiendo en un examen que simula exigencias materiales y sensoperceptivas, teniendo como objetivo tener un perfil ocupacional de la persona y detectar intereses y conciencia vocacional para orientar al discapacitado y a su propia familia.
Los avances tecnológicos y médicos han puesto a la vanguardia los esquemas para seleccionar el trabajo que se confiara a todo discapacitado, quedando en el pasado la improvisación o como lo resolvían nuestros abuelos, “echándoles un ojito”.
Nuestros parabienes al sector empresarial coahuilense, no solo por contratar a discapacitados., sino por no escatimar costo ni esfuerzo alguno para colocar a cada de estas personas con limitaciones motoras físicas en una responsabilidad laboral pero sobre todo al desempeño de la Universidad Autónoma de Coahuila, que siendo francos no se mueve sola, sino siempre hay un buen rector y equipo detrás de ello siendo uno de las muchas razones del por qué la comunidad universitaria cuenta con un excelente candidato como Salvador Hernández Vélez, continúe al frente de la Rectoría de la Universidad Autónoma de Coahuila. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018, finalista en Excelencia Periodística 2018 representando a México) www.intersip.org


