Elegir al mejor
Por Liliana García Navarro

Hay veces que cuesta trabajo tomar decisiones en la vida en muchos aspectos ya sea laborales, en el hogar, con los hijos, etc. Pero cuando estamos decididos a tomar las decisiones hasta por más simples que sean. Pero cuando las tomamos ya sea apresuradamente sin pensar hay que atenernos a las consecuencias que pudiera tener esa decisión.
Hablemos en lo laboral, cuando estás buscando un trabajo ves varias opciones, los horarios de trabajo, las horas para la comida, días de descanso y lo más importante el sueldo, entre esas opciones que tienes; tendrás que decidir el que más te convenga en todos los aspectos.
Al final tomas una decisión que al parecer en un comienzo van bien las cosas como tú lo decidiste, pero en un momento de tu vida ya no van bien las cosas o no te gustan y sigues ahí porque no tienes más opciones, y al final tienen consecuencias negativas las decisiones que tomamos sin pensar bien.
Un ejemplo sencillo de una decisión, es tan simple como cuando pedimos cierto platillo en un restaurante, vemos el menú y lo primero que vemos, no me dejara mentir, son los precios; después lo que lleva el platillo, al final decidimos de entre varias opciones de platillo; ¿a quién no le ha pasado?, y después andamos opinando que hubiera preferido otro platillo, y no el que pedí. Desde esa decisión tan simple hay una consecuencia porque no fue de su agrado o el precio no le convenció, pero al final es la consecuencia de esa decisión.
Ahora bien, hay infinidad de decisiones que se tienen que tomar en esta vida, otro ejemplo es cuando quiere darle una manita de gato a su casa, con algo simple como lo es la pintura de su casa al ver diferentes colores al final decide, pero cuando ya ve el trabajo final no le parece bien ese color que escogió, el cual también tiene consecuencias porque si no le gusto el color tendrá que comprar otro y al final gasta más dinero.
Hablando de decisiones. En esta época de elecciones electorales tenemos que tomar decisiones, muy importantes porque no es cualquier decisión. Porque una vez ejerciendo nuestro voto, aquel funcionario público después de que tome protesta, ya no hay marcha atrás.
Vemos en las calles a los candidatos en campaña electoral, haciendo de todo, unos con banderas, a otros se les ha visto con sus familias apoyándolos, eso en lo personal considero que habla bien de ellos; otros con los volantes en mano, y uno por ahí haciendo payasadas. Tocando de puerta en puerta, con algunas propuestas muy buenas, otras no tanto, ahora si que tenemos muchas opciones para elegir.
Talvez hay personas que piensan, que no tomaron una buena decisión en las elecciones pasadas y tuvieron que vivir las consecuencias de esa decisión.
Por eso es muy importante tomar en cuenta muchas cosas, no solo por los colores del partido, sino también observar otros aspectos que tienen que pensar muy bien, para poder tomar la mejor decisión.
Ver a los candidatos que tengan trayectoria política, con estudio, trabajadores, sinceros y serios con sus propuestas, pero sobre todo que te inspire confianza que cumplirá sus propuestas y que sean de tu agrado.
Algunos piensan que los candidatos son rateros, y posiblemente puedan tener razón. Es por ese mismo motivo que es de muchísima importancia que el candidato tenga trayectoria política para evitar robos, omisiones, en pocas palabras para que no se los “chamaqueen”.
Recuerden este 06 de junio, vamos a ejercer nuestro derecho de elegir al mejor candidato, una decisión muy importante para las y los coahuilenses. www.intersip.org



